Patricia Bullrich cuestionó el manejo político del Presupuesto 2027 y reclamó que el proyecto sea discutido dentro de la mesa política del oficialismo. Sus declaraciones abrieron un nuevo frente interno con el ministro de Economía, Luis Caputo, y complicaron la negociación parlamentaria que conduce Martín Menem en Diputados.
“El presupuesto de la nación, que siempre es una herramienta fundamental”, sostuvo Bullrich al referirse al proyecto. Según planteó, la iniciativa habría sido presentada sin una discusión previa suficiente con los distintos sectores de la coalición gobernante.
“A mí no me tomen de tonta”, afirmó la ministra al cuestionar que el día anterior se hubiera debatido la situación política sin que, según su versión, se informara el contenido del proyecto presupuestario.
Bullrich también señaló al área económica como origen de la iniciativa, aunque evitó formular una acusación directa. “Yo no quiero acusar a nadie, pero sale de Economía”, dijo, y reclamó que el texto fuera llevado a la mesa política antes de avanzar en el Congreso.
“Y lo menos que pueden hacer es ponerlo sobre la mesa”, agregó. La crítica apunta al mecanismo de coordinación dentro del Gobierno y al margen de participación de los legisladores oficialistas en una ley que define las prioridades de gasto y financiamiento del Estado.
La ministra también cuestionó la estrategia oficial frente al capítulo de discapacidad. En la discusión parlamentaria reciente, ese sector ya había generado derrotas y concesiones para el Gobierno, y ahora vuelve a aparecer vinculado con el Presupuesto 2027.
El conflicto se produce mientras Martín Menem negocia con distintos bloques el tratamiento del proyecto en Diputados. En ese marco, Bullrich advirtió que el oficialismo vuelve a enfrentar problemas de coordinación en un tema socialmente sensible y con impacto directo sobre la construcción de mayorías.
En otra intervención, cuando le preguntaron si el ministro de Economía se había apartado de la conducción política, Bullrich respondió: “No sé, eso no lo sé. Yo no quiero ponerlo en cabeza de nadie, pero lo que digo es que acá hay un error no forzado”.
“Y el error no forzado te puede hacer perder el partido”, añadió. La frase fue interpretada como un reclamo al Gobierno para que mejore la coordinación política antes de enviar al Congreso iniciativas con efectos sobre partidas presupuestarias y sectores vulnerables.
La ministra, además, defendió la búsqueda de acuerdos en el Senado y publicó un mensaje en el que destacó el “trabajo, acuerdos y resultado”. La disputa por el Presupuesto 2027 queda así atravesada por dos enfoques dentro del oficialismo: sostener el rumbo sin concesiones o ampliar la negociación para asegurar respaldo legislativo.



