El canciller Pablo Quirno afirmó que la Argentina buscará utilizar sus recursos estratégicos, entre ellos la energía, los minerales críticos y la economía del conocimiento, como herramientas de negociación en el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas.

“Lo novedoso es no solo el proyecto de ley que hemos presentado ayer, sino también que este gobierno ha valorizado de tal manera sus activos estratégicos que hace que se puedan utilizar en este conflicto de una manera provechosa para nuestros intereses”, sostuvo Quirno.

Según el funcionario, la estrategia apunta a modificar los incentivos de las compañías privadas que participan o evalúan participar de proyectos hidrocarburíferos en las islas. “La elección que van a tener que hacer diversos jugadores del mercado privado” será operar en una situación que la Argentina considera ilegítima o aprovechar “mayores oportunidades legítimas en la Argentina”, explicó.

Quirno también aseguró que varias empresas ya comunicaron que no participarán de actividades hidrocarburíferas en Malvinas. En ese sentido, afirmó que “las tres empresas de servicios petroleros más grandes del mundo” manifestaron que no tienen intención de realizar operaciones en las islas, aunque no identificó a esas compañías.

El canciller destacó además un cambio incluido en el nuevo proyecto de ley de defensa de la soberanía. A diferencia del régimen anterior, la iniciativa incorporaría un mecanismo de desistimiento para que una empresa sancionada pueda abandonar una operación en Malvinas y volver a operar en la Argentina.

“Hoy no existe la posibilidad de desistir. Hoy si sancionamos a alguien, como está sancionada Navitas, Navitas dice: ‘Bueno, ya estoy sancionada, me quedo en Malvinas porque no voy a entrar a Argentina’”, señaló. La nueva herramienta, según explicó, permitiría que una compañía deje las islas y recupere la posibilidad de desarrollar actividades en el país.

Para Quirno, ese mecanismo podría mejorar la posición argentina mientras no se resuelva la disputa de soberanía. “Si se va de Malvinas, entonces el proceso de explotación de nuestros recursos naturales mientras no se resuelve la cuestión de fondo, estamos mejor para Argentina”, afirmó.

El funcionario también sostuvo que el Gobierno reforzará la presencia argentina en el Atlántico Sur. Confirmó que el presidente Javier Milei asignó fondos a la Armada para iniciar el proceso licitatorio y la preparación de los obradores de la base naval integrada proyectada en Ushuaia.

Quirno describió la futura instalación como un polo logístico y naval destinado al patrullaje del mar argentino, la defensa del Atlántico Sur y el acceso a la Antártida. También planteó que podría prestar servicios a otros países con actividad antártica, aunque advirtió que la recuperación de capacidades militares deberá avanzar gradualmente debido a “décadas de desinversión” y a las restricciones presupuestarias.

En paralelo, el canciller anticipó que durante la próxima visita presidencial se anunciará financiamiento para proyectos en la Argentina vinculados con empresas estadounidenses. “También vamos a anunciar financiamiento para proyectos en Argentina a empresas estadounidenses que están participando de este espectacular ciclo de inversión que estamos teniendo”, afirmó, sin precisar montos ni instrumentos.