Molinos Río de la Plata profundizó su expansión hacia nuevas categorías del consumo masivo y aparece entre los interesados en adquirir el Grupo Ayudín, en una operación que también despierta el interés de Newsan y Dreamco.

La compañía, uno de los principales grupos alimenticios del país, incorporó durante este año la operación local y uruguaya de NotCo, especializada en productos de origen vegetal. Con esa compra busca ampliar su presencia hacia un segmento diferente al de sus marcas tradicionales.

Molinos también adquirió una bodega y, a comienzos de septiembre, compró un complejo industrial en Tucumán. La planta será utilizada para comenzar a producir galletitas y competir en una categoría dominada por empresas como Arcor y Mondelez.

La estrategia supone un avance sobre negocios en los que Molinos Río de la Plata no tenía una presencia relevante. El grupo ya participa en alimentos con marcas como Matarazzo, Lucchetti, Don Vicente, Blancaflor, Gallo y Exquisita, además de contar con Molinos Agro como brazo agroindustrial.

El eventual proceso de venta del Grupo Ayudín abriría una nueva disputa por activos y marcas del consumo masivo. El negocio incluye productos como Ayudín, Poet y Trenet, y había sido vendido por Clorox a un grupo local aproximadamente dos años atrás.

Newsan también se anotó entre los posibles compradores. El grupo, tradicionalmente asociado con electrodomésticos y marcas como Noblex y Philco, expandió su presencia en consumo masivo luego de adquirir la operación argentina de P&G, que incluye productos como Pampers, Head & Shoulders, Pantene y Oral-B.

Dreamco es otro de los grupos que podría analizar la operación. La compañía ya incorporó marcas como Ariel, Magistral y Ace, con las que busca complementar su negocio de mayor volumen, asociado a productos como Plusbelle y Zorro, con categorías de mayor rentabilidad.

La competencia por Ayudín refleja un proceso más amplio de reorganización del consumo masivo argentino. En los últimos dos años, varias multinacionales vendieron operaciones locales y esos activos fueron aprovechados por empresas nacionales que buscan aumentar su escala y participación de mercado.

El movimiento también concentra la competencia en grupos con capacidad financiera para adquirir marcas, plantas y redes de distribución. Aunque la incorporación de nuevos jugadores puede aportar inversiones y eficiencia, la evolución de la rivalidad dependerá de que esas posiciones se traduzcan en mejores precios, variedad y disponibilidad para los consumidores.

En paralelo, Arcor consolidó su presencia en alimentos y golosinas tras completar la compra de la participación que aún no controlaba en Mastellone. De esa manera, el grupo pasó a tener el 100% de La Serenísima y amplió un portafolio que ya incluye marcas como Bon o Bon, Block, Cofler, Mogul, Bagley y Chocolinas.