El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, cuestionó el proyecto de Presupuesto y anticipó que la mayoría de los legisladores no lo acompañará por el tratamiento previsto para las personas con discapacidad. También reclamó una mayor participación de las provincias en la definición del gasto nacional.
“Entendemos del equilibrio fiscal y la obsesión por ese equilibrio fiscal, pero hay cosas que no se negocian y no se negocia la necesidad de los discapacitados, de los jubilados y de aquellos que la están pasando mal”, afirmó Sáenz.
El mandatario sostuvo que el proyecto debe compatibilizar el orden de las cuentas públicas con la atención de las demandas sociales. “Creo que ahí es donde hay que buscar el famoso equilibrio entre lo fiscal y lo social”, señaló, y agregó que “no todos son una planilla Excel y que detrás de ellos hay personas”.
Según Sáenz, el capítulo referido a discapacidad generó el rechazo de los aliados del Gobierno. “No estamos de acuerdo con cómo se envió el presupuesto. Así que la mayoría no va a votar, no va a acompañar eso”, aseguró. Además, indicó que la emergencia de las personas con discapacidad vence en diciembre y que el tema debe resolverse.
El gobernador también expresó preocupación por el ajuste que, según su lectura, alcanzaría a las transferencias a las provincias. “Las transferencias tienen un ajuste fuerte, por lo tanto eso probablemente sea un ajuste sobre la plata para las provincias”, dijo. En ese marco, reclamó discutir las obras públicas y las prioridades de inversión con los gobernadores.
Sáenz propuso avanzar hacia un presupuesto participativo para definir el destino de los fondos nacionales. “Sería muy bueno que sea un presupuesto participativo donde cada gobernador pueda decir y preguntar, bueno, estos son los fondos que tiene Nación para disponer para cada una de las provincias”, planteó.
El gobernador reconoció que la política de estabilización tuvo resultados en el frente macroeconómico, pero advirtió por el desempeño de la actividad. “La macroeconomía se estabilizó, la inflación bajó”, afirmó, aunque consideró que “la microeconomía no funciona” porque “no hay consumo, no hay inversiones, no hay exportaciones”.
En relación con la actividad productiva del norte, Sáenz señaló que la región cuenta con recursos demandados por el mercado internacional, pero que todavía enfrenta restricciones de infraestructura y financiamiento. Sobre el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, sostuvo: “Va llegando, pero esto no es de un día para el otro. Estas son inversiones a largo plazo”.
El mandatario salteño también vinculó la situación provincial con el esquema de coparticipación y las transferencias nacionales. “Si el federalismo queda como un reclamo permanente de los ATN, de los fondos que nos deben, de la plata que nos tienen que mandar, de la coparticipación, entonces quedamos como unos mendigos todo el tiempo pidiéndole plata a Nación cuando la plata es nuestra”, afirmó.
Durante la entrevista, Sáenz alertó además por el deterioro del crédito de los hogares. Dijo que observa personas que pagan apenas el mínimo de sus tarjetas y que “la tasa de interés es más alta que la inflación y que la inflación es más alta que el sueldo”. Según su diagnóstico, el problema puede agravarse con el tiempo: “Quizás en un mes, dos meses, seis meses no se sienta, pero de aquí a un año van a tener un grave problema”.
Como salida, el gobernador reclamó que el Gobierno nacional y las provincias prioricen la negociación institucional. “La Argentina necesita dirigentes que escuchen, no dirigentes que griten y que impongan sus ideas y su argumento a los gritos”, sostuvo. Y resumió su posición sobre el vínculo con la Casa Rosada: “El gobierno que sea va a encontrar un aliado que va a dialogar y va a conversar, pero que también se va a plantar como se tiene que plantar cuando hay cosas que no van, no van”.



