La desocupación alcanzó al 7,9% de la población económicamente activa en el segundo trimestre del año, según el dato del INDEC difundido durante la jornada. El indicador subió 0,3 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior.
Con ese resultado, la cantidad de desocupados proyectada para todo el país llegó a 1,8 millones de personas. El aumento del desempleo fue moderado, pero se produjo en un contexto de incrementos sucesivos en las últimas mediciones.
El dato más marcado estuvo en la informalidad laboral, que avanzó casi dos puntos porcentuales y alcanzó al 45% del mercado de trabajo, frente al 43% previo. La evolución muestra un desplazamiento desde el empleo formal hacia modalidades más precarias.
“La economía está hoy caracterizada más allá del estancamiento en materia de actividad económica como una muy baja creación de empleo”, sostuvo Luis Seco durante el análisis. Y agregó: “Yo diría que en el margen destrucción de empleo, pero al mismo tiempo precarización”.
El deterioro también aparece en la duración de la búsqueda laboral. Alrededor del 45% de las personas desocupadas lleva más de seis meses intentando conseguir un empleo, mientras que cerca del 30% abandona la búsqueda luego de permanecer fuera del mercado durante períodos prolongados.
La combinación de menor creación de puestos formales, mayor informalidad y búsquedas más extensas presiona sobre los ingresos laborales. Según el análisis, los empleos que crecieron no alcanzaron para absorber a todas las personas que se incorporaron a la búsqueda de trabajo.
El mercado laboral quedó además condicionado por la debilidad de la actividad económica. El producto interno bruto cayó 0,6% en el segundo trimestre frente al trimestre anterior, en lo que fue señalado como el primer retroceso trimestral desde el shock de 2024.
Entre los componentes de la actividad, el consumo privado retrocedió 2,4% en el segundo trimestre respecto del período anterior. La inversión también se mantuvo débil, mientras que la apertura sectorial exhibió una diferencia cercana a 20 puntos porcentuales entre el sector de mejor desempeño y el más rezagado.
Seco planteó que la recuperación del empleo requiere complementar la estabilización macroeconómica con reformas estructurales. “La política cambiaria, por ejemplo, yo creo que es mejorable”, afirmó, y mencionó como alternativas una mayor flotación del tipo de cambio, cambios en la política monetaria y una revisión de la estructura tributaria.
El economista también vinculó la creación de empleo con la inversión y el ahorro. “No podés pagar buenos salarios si no hay inversión”, señaló, y estimó que el ahorro total de los argentinos equivale a 12 puntos del producto, por debajo de los niveles de inversión que atribuyó a los países con mayor crecimiento.



