La Resolución 508 del Ministerio de Capital Humano dejó sin efecto la obligación de presentar la libreta de salud, escolaridad y vacunación para las familias que reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Con el cambio, el 20% retenido mensualmente de la prestación se pagará sin que los beneficiarios deban entregar ese documento. También se abonará la ayuda escolar anual bajo el nuevo mecanismo.

Hasta ahora, la presentación de la libreta era el requisito utilizado para acreditar el cumplimiento de los controles de salud, el calendario de vacunación y la asistencia escolar de los niños y adolescentes alcanzados por la AUH.

La verificación pasará a realizarse mediante un cruce de datos entre los organismos de salud y educación, cuya información será remitida al organismo previsional. De ese modo, el Estado buscará comprobar directamente la regularidad escolar, la vacunación y los controles sanitarios.

Las familias podrán consultar si el control fue cumplido mediante su clave de seguridad social y su número de CUIL. En la plataforma del organismo previsional debería aparecer un mensaje con la leyenda “control cumplido”.

Si esa constancia no figura, los titulares podrán realizar una consulta en las oficinas, la aplicación o el sitio web del organismo previsional. Una de las causas posibles de la falta de acreditación sería la existencia de datos desactualizados.

La AUH se paga actualmente en un esquema que retiene el 20% del monto mensual y abona el resto de manera periódica. La suma acumulada se libera una vez acreditado el cumplimiento de las condiciones vinculadas con salud y educación.

El cambio administrativo se conoce mientras el proyecto de Presupuesto 2027 mantiene la actualización de jubilaciones y pensiones vinculada con la inflación mensual, pero propone eliminar por segundo año consecutivo ese mecanismo para las asignaciones familiares.

Según la explicación difundida, la eventual derogación dejaría sin una obligación legal específica la actualización mensual por inflación de la AUH, las asignaciones familiares por hijo y por discapacidad, y otras prestaciones familiares. En ese escenario, los aumentos quedarían sujetos a decisiones discrecionales.