El economista y consultor Salvador Di Stefano afirmó que la Argentina atraviesa “un cambio de régimen económico” y sostuvo que las empresas deben adaptar sus estrategias a un escenario de menor inflación, tipo de cambio estable y tasas de crédito positivas en términos reales.
“Hoy vos, en un escenario con inflación baja, con tipo de cambio estable y con tasas de interés de crédito que son positivas contra la inflación, los negocios son absolutamente distintos que antes”, señaló Di Stefano.
Según su análisis, la recuperación o el deterioro de una empresa ya no pueden explicarse únicamente por el contexto general. “Cada empresa es un mundo en sí mismo”, afirmó, y remarcó que la menor disponibilidad de dinero obliga a competir de otra manera para captar consumidores.
“Hoy tenés que ir a vender”, dijo el economista, al describir una transformación respecto de un modelo en el que los comercios podían limitarse a esperar al cliente en el mostrador. Entre las herramientas mencionó promociones, productos de menor tamaño, entregas a domicilio, calidad y una combinación de precios y servicios más ajustada a la demanda.
Di Stefano también planteó que el cambio en los hábitos de consumo exige buscar nuevos mercados. Como ejemplos, mencionó empresas de juguetes que desarrollaron productos para adultos y una fábrica de colchones que dejó de concentrarse en artículos para niños y comenzó a producir para mascotas.
“En una economía y en un mundo donde nosotros la salida de la pandemia cambiamos el patrón de consumo y cambiamos la conducta del consumidor, echarle la culpa a mi ley de lo que pasa es absolutamente absurdo”, sostuvo. En esa línea, afirmó que las compañías deben revisar su estructura y su relación con los clientes en lugar de esperar que el escenario vuelva a ser el de años anteriores.
El economista vinculó esa adaptación con la productividad y la competitividad. Al referirse al sector agropecuario, destacó el volumen de producción y sostuvo que, tras la reducción de retenciones y el cierre de la brecha cambiaria, el desafío pasa por mejorar la eficiencia para afrontar una estructura de costos más exigente.
“Tenemos que hablar de productividad, de competitividad y esto no es para cualquiera”, afirmó. También señaló que los empresarios necesitan apoyarse en contadores, ingenieros y especialistas en marketing y comercialización para identificar oportunidades y llegar mejor al mercado.
En materia laboral, Di Stefano relativizó la lectura basada únicamente en la tasa de desocupación y puso el foco en la tasa de empleo. Según los datos del INDEC que mencionó, la Ciudad de Buenos Aires registraba una tasa de empleo del 53,1%, Gran La Plata del 47% y Gran Rosario del 46,9%; para Gran Córdoba indicó un 45,5%.
“No te digo que nosotros la estamos pasando Wonderful Sensacional porque no la estamos pasando Wonderful Sensacional y la gente tiene poco dinero. Ahora, muchachos, ¿desde dónde venimos y hacia dónde vamos? La verdad que la estamos capeando”, concluyó.



