El economista, profesor universitario y vocero de la Casa Rosada Adrián Ravier defendió el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y sostuvo que la Argentina avanza hacia una mayor estabilidad fiscal y monetaria. “El gran aporte de Javier Miley es llevar a la Argentina a la normalidad”, afirmó.
Ravier vinculó el cambio de orientación con la reducción del gasto público, el equilibrio fiscal y una menor emisión monetaria. Según planteó, ese proceso permite ordenar la hoja de balance del Banco Central y construir una base para mejorar la competitividad y el crecimiento.
“La variable clave es el gasto público sobre PBI y cómo la aplicación de la motosierra nos permite ir a otro lugar”, señaló. De todos modos, reconoció que la Argentina todavía está lejos de ser una economía plenamente liberal y que el proceso de reformas tiene un recorrido pendiente.
El economista también destacó la desregulación y la apertura comercial como instrumentos para modificar los incentivos de empresas y consumidores. En particular, sostuvo que el ingreso de productos importados a precios competitivos puede contribuir a reducir el costo de bienes transables y moderar la inflación.
Ravier admitió que esa transformación genera perdedores en el corto plazo. Mencionó el impacto de la competencia externa sobre empresas industriales y trabajadores, y describió el proceso de adaptación como “horrible” para quienes deben abandonar una actividad, capacitarse y buscar empleos con salarios diferentes.
“Hoy tenés que venderlo, digamos, tenés que comprar y proveerte con lo que vas a vender en el corto plazo y tenés que cambiar toda tu manera de operar”, explicó al referirse al cambio de reglas para las empresas que antes utilizaban el stock como cobertura frente a la inflación. A su juicio, el nuevo escenario obliga a competir con importadores y con proveedores del exterior.
El entrevistado sostuvo que, pese a la transición, el desempleo se mantiene en niveles que consideró relativamente bajos para la historia argentina. También afirmó que se generaron 500.000 puestos de trabajo adicionales y resaltó el ingreso de maquinaria, incluida maquinaria usada, como una vía para aumentar la productividad.
En materia monetaria, Ravier relativizó la discusión entre peso y dólar y ubicó como objetivo principal la recuperación de una moneda sana. “Lo más importante es que Argentina recupere una moneda sana. Esa moneda sana puede ser el peso o puede ser el dólar”, expresó, y agregó que un plan de estabilización duradero debería blindar al Banco Central frente a futuros cambios de orientación política.
Ravier también vinculó el resultado económico con el escenario político de 2027. Consideró que una eventual reelección de Milei despejaría el horizonte, permitiría avanzar con reformas pendientes y reduciría el riesgo país. En ese escenario, proyectó una inflación descendente, mayores salarios reales, recuperación del consumo y una expansión del crédito.
“No tener crédito es algo que por ahí acá todos en este mundo económico financiero lo tenemos muy claro todo lo que puede significar, pero que la gente pueda comprar una casa en 30 años pagando cuotas equivalentes al alquiler”, afirmó al referirse a uno de los efectos que espera de una eventual normalización financiera.



