El secretario de Finanzas, Federico Furiace, aseguró que la Argentina tiene cubiertas sus necesidades de financiamiento en dólares para 2026 y 2027, bajo supuestos que calificó como conservadores. Según explicó, el programa financiero oficial no depende de nuevas colocaciones en el mercado internacional.
“Nosotros presentamos un programa financiero 2026-2027 donde tenemos cubiertas todas las necesidades de dólares 2026 y 2027”, afirmó Furiace. Agregó que el esquema es consistente con la acumulación de reservas del Banco Central y que durante este año resta colocar menos de US$1.000 millones en el mercado local.
Para 2027, el funcionario señaló que el supuesto de financiamiento contempla únicamente el refinanciamiento de los vencimientos de capital de los bonos soberanos en dólares, por unos US$5.000 millones. “Es un programa financiero que no depende de la colocación en el mercado internacional. Se guarda esa opcionalidad”, sostuvo.
Furiace también destacó el alargamiento de los vencimientos de la deuda en pesos. Explicó que a comienzos de año solo el 15% del stock de deuda en moneda local con el sector privado vencía después de octubre de 2027, mientras que ese porcentaje subió al 44% durante el primer semestre.
El secretario de Finanzas afirmó que la deuda en pesos ronda actualmente los US$90.000 millones y equivale a entre 12 y 13 puntos del producto. En contraste, describió como parte de la herencia recibida unos US$80.000 millones de deuda consolidada entre el Tesoro y el Banco Central con vencimiento a un día, incluyendo letras, pases pasivos y títulos con opciones de venta al Banco Central.
El funcionario vinculó la extensión de los plazos con la compra de reservas realizada por el Banco Central. Según detalló, la autoridad monetaria adquirió entre US$14.000 millones y US$14.300 millones, mientras el mercado mostró una demanda elevada por títulos públicos de mayor duración ante la expectativa de menores tasas de interés.
“Aprovechamos esa ventana para extender duration, para extender ese perfil de vencimientos a la menor tasa posible”, explicó. A su juicio, esa operación permite reducir la concentración de vencimientos y fortalece el esquema cambiario al trasladar una parte significativa de las obligaciones hacia después de octubre de 2027.
Furiace descartó que el Gobierno tenga por ahora en agenda una operación de administración de pasivos sobre los bonos emitidos en la reestructuración de 2020. “Por ahora no está en agenda porque a estas tasas no es muy conveniente”, respondió ante la consulta sobre un eventual canje de deuda.
El secretario sostuvo que los bonos argentinos enfrentan una posición técnica desfavorable y que la estrategia oficial consiste en evitar una mayor oferta en el mercado internacional mientras se paga en efectivo a los tenedores. Según explicó, una menor oferta, con una demanda sostenida, debería contribuir a elevar el precio de los bonos, reducir sus rendimientos y bajar el riesgo país.
En el frente externo, Furiace mencionó como respaldos adicionales las reservas compradas por el Banco Central, los swaps con China y Estados Unidos por US$20.000 millones cada uno, el superávit comercial y el incremento esperado de exportaciones e inversiones asociado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Estimó que el RIGI y el balance comercial podrían aportar cerca de US$9.000 millones de flujo adicional el año próximo respecto de este año.



