Martín Redrado reclamó avanzar hacia un mercado cambiario único y libre, y cuestionó la falta de una definición de largo plazo en la política monetaria y cambiaria. El economista sostuvo que las restricciones todavía vigentes afectan las decisiones de empresas, exportadores e importadores.

“En lugar de discutir si está atrasado o no es levantemos las restricciones que tiene el mercado cambiario”, afirmó Redrado. En esa línea, propuso que el Banco Central tenga libertad para definir cuándo interviene, cuándo acumula reservas y cuándo utiliza esos activos.

El ex presidente del Banco Central consideró que el equilibrio fiscal se transformó en un cambio permanente para la Argentina. “Estoy convencido que no hay marcha atrás”, dijo al referirse a la prioridad que el Gobierno le asignó al superávit y a la idea de que los recursos públicos son limitados.

Sin embargo, advirtió que el equilibrio presupuestario no alcanza para garantizar una recuperación sostenida. “Argentina hoy tiene un problema de nivel de actividad”, señaló, y sostuvo que el único motor de crecimiento actual son las exportaciones, impulsadas principalmente por la energía, la minería y el agro y la ganadería.

Según su análisis, la inversión retrocedió 1,3% en el primer trimestre de acuerdo con los datos oficiales del INDEC y también habría continuado en baja durante el segundo trimestre. Desde Fundación Capital, agregó, esperan una caída de la inversión para todo el año, aunque posiblemente menos profunda que la registrada al comienzo del período.

Redrado ubicó al empleo y la formalización entre los principales problemas de la economía. “El consumo no arranca tampoco porque ni aumenta la cantidad de trabajadores formales”, afirmó, aunque señaló que sí crece el número de trabajadores informales.

Para revertir ese cuadro, propuso una “verdadera revolución impositiva”, junto con cambios profundos en logística, infraestructura y crédito. También reclamó una orientación monetaria más previsible, con metas específicas de cantidad de dinero, objetivos trimestrales y presentación ante el Congreso, aunque con margen para aplicar políticas anticíclicas.

En relación con el cepo, Redrado aclaró que la liberación alcanzó a las personas humanas, pero no a las personas jurídicas. Estimó que las empresas tienen aproximadamente US$47.000 millones depositados en el sistema financiero y que los individuos cuentan con unos $30 billones que podrían dolarizarse.

El economista consideró que la salida de las restricciones debería seguir un camino gradual y criticó la decisión del Banco Central de no eliminar nuevas trabas hasta las elecciones. “Eso impacta sobre expectativas”, sostuvo, y afirmó que el aumento del precio del petróleo generó un ingreso adicional estimado en US$9.000 millones que podría haberse utilizado para acelerar la normalización cambiaria.

Como una de las desregulaciones prioritarias, Redrado mencionó la regla que impide operar durante 90 días en el mercado oficial a quienes compran dólares mediante contado con liquidación. Según explicó, esa regulación tiene impacto sobre exportadores, importadores y otras empresas, algunas de las cuales ya realizan operaciones de comercio exterior a través del mercado financiero.

Además, planteó que existe margen para avanzar en la desregulación de las vías navegables, los puertos y ciertas reglas vinculadas con los sindicatos. “Uno de los grandes temas que tiene Argentina por delante es bajar el costo logística”, concluyó.