El analista Agustín Laje sostuvo que las elecciones de Brasil atraviesan un escenario de empate técnico entre Luiz Inácio Lula da Silva y Jair Bolsonaro, con una leve ventaja del ex presidente en una eventual segunda vuelta, según las últimas mediciones que citó.
“Hasta hace muy poquitos días, prácticamente todas las encuestadoras le daban a Lula una victoria muy clara en la segunda vuelta”, afirmó Laje. Según su descripción, los estudios no proyectaban una victoria de Lula en primera vuelta, pero sí le asignaban una diferencia de entre siete y ocho puntos frente a Bolsonaro en el balotaje.
El analista señaló que en los últimos días dos encuestadoras importantes modificaron la dirección de sus proyecciones y comenzaron a ubicar a Bolsonaro “muy ligeramente por encima” de Lula da Silva en una segunda vuelta.
Laje vinculó ese cambio con investigaciones por corrupción que, según afirmó, involucran a un banco brasileño, al sector judicial y a jueces del Supremo Tribunal Federal. También mencionó investigaciones contra uno de los hijos de Lula por presunta corrupción y tráfico de influencias.
“Entonces, ¿cuál es la fotografía de hoy? Si miramos las encuestas, bueno, hay un empate técnico con una ligera ventaja de Bolsonaro por sobre Lula”, resumió el analista.
El escenario electoral brasileño es relevante para la Argentina por el peso de Brasil como principal socio comercial y por la influencia que puede tener el resultado sobre la orientación política y económica de la región. En sus declaraciones, Laje interpretó una eventual victoria de Bolsonaro como la consolidación del giro hacia la derecha que, a su juicio, comenzó con el triunfo de Javier Milei en 2023.
“Esto en términos regionales significaría la consumación definitiva del giro hacia la derecha que se produjo a partir del año 2023 cuando Milei ganó las elecciones”, sostuvo.
Laje también afirmó que Milei fue invitado por Bolsonaro para impulsar su campaña. En su interpretación, la relación entre ambos dirigentes forma parte de una convergencia más amplia entre fuerzas de derecha de la región y partidos soberanistas de Europa y Estados Unidos.
El analista consideró que el avance de estas fuerzas responde, según cada país, a la combinación de crisis económicas, problemas de seguridad y rechazo a determinadas agendas culturales. “Esos tres elementos son los que tienen que ser resueltos por las derechas que llegan al poder, es decir, mejorar la economía, mejorar la seguridad y desarmar esos entramados coercitivos culturales”, afirmó.
Para Laje, la continuidad de ese ciclo político dependerá de los resultados de gestión. “Si esto se logra, entonces va a haber derecha para rato. Si esto no se logra, naturalmente el péndulo puede cambiar de dirección”, concluyó.



