Apple habilitó Tap to Pay on iPhone en Argentina, una función que permite a los comercios aceptar pagos sin contacto utilizando un iPhone, sin necesidad de contar con un dispositivo de punto de venta adicional.

Con este sistema, el cliente puede acercar su propio iPhone o Apple Watch, una tarjeta de crédito o débito, u otra alternativa de pago sin contacto al iPhone del comercio. La operación se realiza entre los dispositivos, sin requerir el hardware tradicional utilizado para cobrar.

La expansión incorpora a Argentina junto con Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Guatemala, Honduras, Panamá y Perú. El despliegue suma al país a una estrategia regional de Apple para ampliar el uso de su tecnología en la infraestructura cotidiana de pagos.

Para los comercios, la principal novedad es que un iPhone puede cumplir también la función de terminal de cobro. Eso puede reducir la cantidad de equipamiento necesario para comenzar a aceptar pagos digitales, especialmente en actividades con operaciones presenciales y estructuras más pequeñas.

La herramienta no elimina por sí sola los costos ni las condiciones que determinan la adopción de medios de pago electrónicos. La disponibilidad del servicio abre una alternativa tecnológica, pero su utilización dependerá de las decisiones de los comercios y de los consumidores, además de las condiciones bajo las cuales se procesen las operaciones.

El avance agrega un nuevo canal a un mercado en el que la competencia por captar pagos depende cada vez más de la integración entre dispositivos, tarjetas y plataformas digitales. La posibilidad de utilizar infraestructura ya disponible en un teléfono puede ampliar las opciones de entrada para algunos comercios y presionar a los proveedores de terminales a diferenciar sus servicios.

El efecto económico más concreto, por ahora, es la ampliación de las herramientas disponibles para cobrar sin contacto. La expansión de Apple no reemplaza a las redes y operadores existentes, pero incorpora una modalidad que puede modificar la forma en que algunos comercios acceden a la infraestructura de pagos.