La diputada del PRO Daiana Fernández Molero advirtió que una respuesta legislativa de alcance general para atender la morosidad podría terminar restringiendo el acceso al crédito en la Argentina. La legisladora sostuvo que el problema tiene causas heterogéneas y que no existe una solución de “talle único”.
“Si nosotros queremos legislar o llevar una solución única a ese problema, vamos a terminar jorobándola, digamos, al mercado de crédito”, afirmó Fernández Molero. Según explicó, los datos oficiales pueden mostrar la situación con rezago porque quienes ingresan a una refinanciación permanecen durante un período dentro de las categorías de morosidad.
La diputada vinculó parte del deterioro de los pagos con la suba de las tasas de interés registrada durante el año pasado. “Para mí el gran punto [...] es la suba de tasas el año pasado en medio de la elección”, señaló, y agregó que ese cambio dejó a muchos deudores en una situación distinta a la que habían previsto cuando tomaron financiamiento.
Fernández Molero sostuvo que los bancos también tienen incentivos para refinanciar las deudas porque no quieren perder dinero ni expulsar clientes del sistema. “No les interesa que vos te quedes afuera del sistema porque necesitan tener más clientes, no menos”, dijo.
Frente a ese escenario, planteó medidas orientadas a ampliar la competencia y mejorar la información disponible para los usuarios. Mencionó la necesidad de reforzar la transparencia sobre el costo financiero total y la educación financiera, y sostuvo que varias de esas herramientas ya están contempladas en normas del Banco Central.
La legisladora también rechazó la posibilidad de establecer topes de tasas u otras regulaciones generales como respuesta inmediata a la emergencia. “Si uno llega tarde, legisla para la emergencia y para el titular, corremos el riesgo de poner topes de tasas, de hacer cosas que después terminen restringiendo el acceso a la gente que más necesita estar formalizada”, afirmó.
Como alternativa de mediano plazo, propuso reducir la carga impositiva que incide sobre el financiamiento. “Para mí lo más agresivo real que podemos hacer es bajar impuestos a los créditos, Ingresos Brutos, IVA, etcétera”, sostuvo, con el objetivo de reducir el costo del crédito para el conjunto del mercado y no únicamente para quienes ya se encuentran en mora.
Fernández Molero advirtió que una política que beneficie exclusivamente a los incumplidores podría generar incentivos negativos para quienes mantienen sus pagos al día. “Tenemos que ser cuidadosos con los incentivos que damos porque después no podemos quedar sin el crédito”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que el crédito continúa siendo escaso en la Argentina y defendió su expansión como herramienta para suavizar el consumo, anticipar inversiones y facilitar la compra de una vivienda. “El crédito es una herramienta que es buena y que en Argentina es escasa. Entonces, tenemos que tener más crédito, no menos”, concluyó.



