El precio promedio nacional del gasoil grado 3 registró entre el 21 y el 22 de septiembre un salto poco habitual para la serie reciente. El litro pasó de $2.543,65 a $2.594,76, con un aumento de $51,11 y una variación del 2,01% en un solo día.
El movimiento no solo elevó el precio: también lo llevó al máximo observado entre el 2 y el 22 de septiembre. En ese período, el valor mínimo fue de $2.542,96, de modo que el último registro quedó $51,80 por encima de ese piso y marcó el nivel más alto de las observaciones recientes.
La magnitud del ajuste le da relevancia al dato. Entre los 19 movimientos porcentuales comparables disponibles, el aumento del 2,01% fue el mayor. Eso distingue esta suba de una variación diaria menor, aunque no alcanza por sí solo para confirmar un cambio permanente en la trayectoria del combustible.
Gasoil grado 3 promedio nacional
Los datos mas recientes, del mas antiguo al mas nuevo.
La secuencia inmediata sigue siendo corta: el indicador acumula dos registros consecutivos en alza. Esa continuidad permite hablar de una señal de corto plazo, pero todavía no de una tendencia consolidada. Para eso haría falta observar si el nuevo nivel se sostiene o si el precio vuelve a estabilizarse después del salto.
Tampoco hay elementos suficientes para atribuir el aumento al dólar. El último dato disponible para el tipo de cambio mayorista corresponde al 21 de septiembre: $1.514,91, con una suba de apenas 0,14% en lo que va del mes. La diferencia entre ambos movimientos impide presentar una relación directa como un hecho probado.
+2,1%
El tamano del movimiento frente a una referencia comparable.
El aumento es nominal: cada litro cuesta $51,11 más que el día anterior en el promedio nacional. Sin una referencia de inflación para el mismo intervalo, el dato no permite determinar cuánto representa en términos reales, pero sí muestra un encarecimiento concreto para quienes deben reponer combustible al precio vigente.
La derivación más directa aparece en las actividades que consumen gasoil de manera intensiva. Un operador que cargue 100 litros enfrenta, con el nuevo promedio, un desembolso adicional de unos $5.111 frente al registro anterior, antes de cualquier traslado a fletes, servicios o precios finales. El impacto total dependerá del consumo y de la posibilidad de trasladar ese costo.
La señal que deja el registro es, entonces, fuerte pero acotada: un máximo reciente y el mayor salto porcentual entre los movimientos comparables, acompañado por apenas dos jornadas de suba. El dato modifica el precio de referencia del corto plazo; todavía no demuestra que haya comenzado una tendencia más amplia ni permite identificar su causa.


