El Gobierno argentino rechazó la decisión del Reino Unido de prorrogar por cinco años las licencias petroleras vinculadas con las Islas Malvinas y anticipó que utilizará herramientas jurídicas y diplomáticas para intentar frenar la exploración y explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sur.

La posición fue difundida por la Cancillería mientras el presidente Javier Milei y el canciller participaban de la agenda diplomática en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

“La exploración y explotación de hidrocarburos no autorizada en la plataforma continental argentina viola el derecho internacional y las reiteradas resoluciones de la ONU”, sostuvo el comunicado citado durante la jornada.

El Gobierno agregó: “Reiteramos nuestro enérgico rechazo y seguiremos accionando con todas las herramientas jurídicas y diplomáticas contra las empresas y directivos que operen ilegalmente en territorio argentino”.

La advertencia apunta tanto a las compañías que participen de las actividades hidrocarburíferas como a sus directivos, y eleva el riesgo regulatorio, legal y diplomático para los proyectos que busquen desarrollarse en el área disputada.

Al mismo tiempo, la Argentina reiteró su disposición a mantener un “diálogo constructivo y sustantivo” con el Reino Unido para reanudar las negociaciones sobre la soberanía de las islas. La estrategia combina el reclamo diplomático con el cuestionamiento de las operaciones energéticas autorizadas por Londres.

La disputa adquiere una dimensión económica adicional por el potencial de los recursos del Atlántico Sur. Durante la jornada se planteó que la región se encuentra en el umbral de una etapa de explotación de sus riquezas hidrocarburíferas, lo que vuelve más relevante la discusión sobre quién puede otorgar permisos y bajo qué marco jurídico.

El episodio también quedó vinculado con la reunión mantenida entre el primer ministro británico y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Allí se habría planteado la necesidad de que la Argentina y el Reino Unido retomen el diálogo, con Washington como eventual facilitador, aunque no se informó ningún acuerdo concreto sobre las licencias petroleras.