El economista y consultor financiero Leandro Sicareli proyectó un crecimiento de alrededor del 2% para la economía argentina durante el próximo año, aunque advirtió que la expansión no será suficiente por sí sola para recomponer el mercado laboral. “Nosotros somos medio paladines del dos”, afirmó al analizar el escenario de cara al año electoral.

Sicareli sostuvo que la principal dificultad no estará únicamente en el crecimiento agregado, sino en la composición sectorial de la recuperación. “Argentina tiene un problema de crecimiento, o sea, en el promedio crece. Argentina tiene otro problema de la composición de ese crecimiento”, señaló.

Según su diagnóstico, existen sectores que pierden empleo mientras otros avanzan con una menor capacidad de absorción laboral. “Hay sectores que pierden, que emplean mucho, sectores que ganan, que emplea poco”, explicó, y remarcó que la transición entre ambas estructuras no está siendo ordenada.

El economista anticipó además que el próximo año estará marcado por la volatilidad financiera. “Va a haber volatilidad sí o sí. No sabemos cuál es la magnitud y no sabemos bien cuándo va a aparecer”, afirmó. En su lectura, el impacto dependerá, entre otros factores, del calendario electoral y de si las tensiones se concentran durante la cosecha gruesa o más cerca de los comicios.

Aun así, consideró que el Gobierno llegará con herramientas para enfrentar episodios de tensión. Estimó que podría contar con reservas netas positivas y más de US$20.000 millones líquidos, además de margen de intervención dentro de la banda cambiaria y capacidad de operar en los mercados de futuros.

La advertencia principal de Sicareli estuvo vinculada con la actividad interna. “No veo ningún driver” para un rebote fuerte, dijo, al evaluar que ya se agotaron buena parte de los impulsos que explicaron la recuperación de 2024: la baja acelerada de la inflación, la recomposición salarial y el salto del crédito.

En materia fiscal, sostuvo que el Gobierno enfrenta un compromiso exigente y que alcanzar un superávit de entre 1,3% y 1,4% podría requerir más recortes o nuevos impuestos. A su juicio, un objetivo de entre 0,5% y 0,7% permitiría recuperar margen para la actividad sin abandonar el equilibrio fiscal. “Para lograr cumplir el objetivo de 1,3, 1,4, por ahí tengas que hacer un esfuerzo más en relación al gasto o subir algún impuesto”, afirmó.

El consultor también relativizó la posibilidad de una recuperación impulsada por el consumo. Consideró que los ingresos reales podrían estabilizarse hacia fin de año, pero no anticipó una mejora salarial comparable con la de 2024. En cuanto al crédito, prevé una evolución algo más favorable, aunque lejos de un nuevo boom: refinanciaciones, hipotecas y préstamos para bienes durables podrían aportar cierto impulso si las tasas permanecen estables.

En ese contexto, Sicareli afirmó que los precios financieros descuentan una probabilidad elevada de continuidad del oficialismo, pero advirtió que el mercado puede estar demasiado confiado. “Los mercados votan pero no militan”, sostuvo, y agregó que “el mercado está 80% de probabilidad gana Milei”, según las estimaciones que realiza su consultora a partir de los precios de bonos y otros activos.

Por último, planteó que una eventual oposición debería presentar un programa fiscal y financiero creíble antes que buscar una validación anticipada de los mercados. “El peronismo le tiene que hablar a los laburantes”, dijo, aunque consideró que cualquier programa debería conservar “el equilibrio fiscal de piso” y ordenar las cuentas antes de intentar recuperar la actividad mediante obra pública o herramientas de crédito.