El Banco Ciudad redujo a UVA + 6,5% la tasa de sus créditos hipotecarios para primera vivienda en la Ciudad de Buenos Aires. La mejora fue posible por el subsidio del Gobierno porteño y por el fondeo de largo plazo anunciado a nivel nacional, según explicó Gastón Rossi, director de la entidad.

La línea está destinada a la compra de una primera vivienda ya construida, tanto a estrenar como usada, siempre que el inmueble esté ubicado en la Ciudad de Buenos Aires. La financiación alcanza hasta el 75% del valor de la propiedad y el plazo máximo es de 25 años.

El monto máximo del préstamo es de aproximadamente $150 millones, equivalente a unos US$100.000 según la referencia mencionada durante la entrevista. Para acceder al monto máximo, el valor total del inmueble no puede superar los $200 millones o, de acuerdo con la equivalencia expresada por el banco, unos US$133.000.

Para un crédito estándar de $100 millones a 25 años, Rossi estimó una cuota inicial cercana a $660.000. En ese caso, como la relación cuota-ingreso no puede superar el 25%, el ingreso familiar requerido ronda los $2,63 millones. Para el monto máximo, la cuota se acerca a $1 millón y exige ingresos familiares de aproximadamente $4 millones.

El Banco Ciudad también permite incorporar un garante para complementar los ingresos del solicitante. La figura puede ser un familiar o una persona cercana y, a diferencia de un codeudor que sea titular de una propiedad, la vivienda que posea el garante no impediría que el solicitante sea considerado como comprador de primera vivienda.

La línea admite ingresos provenientes de una relación de dependencia, monotributo o una combinación de ambos. Para quienes tributan únicamente como monotributistas, el banco exige una antigüedad de 12 meses de inscripción en ARCA y toma como referencia el máximo del rango de ingresos declarado tres meses antes.

La demanda aumentó con fuerza tras el anuncio. Rossi señaló que el Banco Ciudad recibía un promedio de 400 consultas semanales antes de la medida y que, desde entonces, “se cuadruplicó la cantidad de consultas”, hasta unas 1.600 por semana.

El proceso de evaluación se inicia de manera digital, a través de la web del banco o de WhatsApp. La documentación básica incluye el DNI, la constancia de inscripción en ARCA, los comprobantes de ingresos y, cuando corresponde, los últimos tres recibos de sueldo. El análisis de la propiedad requiere además el título y la documentación que permita verificar que el inmueble sea hipotecable.

Rossi estimó que, una vez presentada toda la documentación, el desembolso puede demorar entre 40 y 45 días, aunque el proceso depende de escribanos y de la parte vendedora. También advirtió que quienes hayan operado con obligaciones negociables, bonos o certificados de depósito argentinos pueden enfrentar restricciones temporales para acceder al tipo de cambio oficial, aunque podrían comprar dólar MEP desde la cuenta bancaria.

El fondeo nacional se instrumenta con recursos del FGS y contempla licitaciones por un total de $2 billones, en tandas de $200.000 millones. Ningún banco puede acceder a más del 20% de cada ronda. El Banco Ciudad obtuvo unos $12.000 millones en la primera licitación y, según Rossi, ya los aplicó o estaba próximo a colocarlos en su totalidad.

El director del Banco Ciudad sostuvo que el crecimiento del crédito hipotecario dependerá de la estabilidad financiera y del costo de fondeo. “Lo que es más importante a largo plazo es que la normalización financiera (...) haga que los bonos que ajustan por UVA tengan un rendimiento menor”, afirmó. También señaló que la securitización de préstamos hipotecarios permitiría originar nuevos créditos, empaquetarlos y obtener financiamiento adicional en el mercado.