El economista Ignacio Olivera Doll advirtió que el principal riesgo que el mercado observa para la Argentina no es una corrida cambiaria inmediata, sino una eventual profundización de la recesión antes de las elecciones. Según explicó, la mayor cobertura en dólares refleja dudas sobre el nivel del tipo de cambio y sobre la capacidad de la economía para sostener el crecimiento.
“El riesgo que están viendo afuera no es tanto el riesgo cambiario, es tiene que ver con el tipo de cambio, pero es el riesgo de recesión de Argentina”, sostuvo Olivera Doll. En ese sentido, señaló que la discusión sobre las reservas y las municiones del Banco Central para enfrentar una presión cambiaria desplazó parcialmente el foco de los inversores.
El economista afirmó que la Argentina se encuentra en una posición más favorable que en otras elecciones en materia de reservas, disponibilidad de dólares y generación de divisas. Sin embargo, consideró que persisten reparos sobre el desempeño de la actividad, el nivel del tipo de cambio y el riesgo electoral.
Olivera Doll vinculó el deterioro de algunos sectores con un tipo de cambio que, a su juicio, no responde a las necesidades de toda la economía. “Algunos sectores no están pudiendo funcionar y son justamente los sectores que te definen, te pueden definir la elección porque son intensivos en empleo”, planteó, al mencionar a la industria, el comercio y la construcción.
El economista también cuestionó el efecto de las restricciones cambiarias sobre la inversión. “Para que haya ingreso de capitales necesitas la garantía de que estos capitales puedan entrar y salir y eso fue lo que nunca pudo despejar este gobierno”, afirmó. A su entender, esa limitación impide que la inversión se convierta en un motor relevante de la recuperación.
En la misma línea, sostuvo que el cepo constituye “el talón de Aquiles de este gobierno” porque restringe la llegada de capitales y posterga decisiones de consumo e inversión. También señaló que el aumento de la cobertura cambiaria puede interpretarse como una señal de que el mercado percibe un desalineamiento del tipo de cambio.
Olivera Doll mencionó que la cobertura cambiaria se encuentra en niveles máximos desde la previa electoral y que el cálculo incluye títulos dólar linked, futuros y bonos duales. Aclaró que se trata de una estimación con criterios discutibles, pero consideró que permite observar la lectura de inversores y ahorristas cuando los precios del mercado están condicionados por restricciones e intervenciones.
“Los ahorristas en julio hayan comprado cinco veces más de lo que vendieron”, ejemplificó el economista. Para Olivera Doll, ese comportamiento resulta relevante porque muestra una mayor demanda de dólares aun en un contexto de relativa calma cambiaria.
El especialista también anticipó que, si los indicadores de julio y agosto mantienen un desempeño débil, el tercer trimestre podría resultar negativo y confirmar transitoriamente una recesión técnica. “Lo que sería muy mal recibido por el mercado es que empiecen a consolidarse estas” señales de caída generalizada, sostuvo, al diferenciar entre una economía con sectores que crecen a ritmos distintos y una contracción del nivel agregado de actividad.
Por último, consideró limitada la capacidad del Gobierno para impulsar la actividad sin modificar sus prioridades de desinflación y superávit fiscal. “No es muy fácil ver por dónde puede llegar a apuntalarse el crecimiento, si es con esas prioridades que tiene el gobierno y con las dificultades que presenta el contexto tanto electoral como en términos de actividad”, concluyó.



