El precio internacional del petróleo volvió a superar los US$100 por barril después del discurso del presidente de Irán ante las Naciones Unidas, en una señal de que el mercado volvió a incorporar una prima de riesgo geopolítico.

El crudo había retrocedido hasta la zona de los US$97 durante una semana marcada por las expectativas de negociaciones, diálogos y encuentros en la ONU. El movimiento había reflejado una menor percepción de riesgo sobre la continuidad de los enfrentamientos.

La tendencia cambió luego de la intervención del mandatario iraní, quien sostuvo que su país no se iba a doblegar y que debía obtener algún tipo de provecho en el marco de la disputa vinculada con su programa nuclear.

El mensaje también planteó que Irán había sido víctima de ataques y agresiones y que había respondido en defensa propia. La reacción de un representante de la delegación estadounidense, que se levantó durante el discurso, reforzó la lectura de un nuevo aumento de la tensión entre ambos países.

La cotización del petróleo respondió con una suba importante al cierre de la jornada y se ubicó nuevamente por encima de los US$100 por barril. El movimiento se produjo después de que el mercado hubiera apostado por una eventual salida negociada.

La evolución del crudo queda así atada a las señales diplomáticas y militares que surjan alrededor de Irán, Estados Unidos e Israel. Mientras persista la incertidumbre sobre el programa nuclear y la posibilidad de nuevos enfrentamientos, el precio puede mantener una elevada volatilidad.

Para la Argentina, un petróleo internacional más caro modifica los incentivos de producción y exportación de hidrocarburos, aunque también puede trasladarse a los costos de los combustibles y de la energía. La magnitud del efecto dependerá de cuánto dure el repunte y de su impacto sobre los mercados internacionales.

El episodio vuelve a mostrar la sensibilidad del mercado petrolero ante declaraciones políticas, incluso antes de que se produzca una interrupción concreta de la oferta. Las expectativas sobre el abastecimiento futuro pueden alterar los precios cuando aumenta el riesgo de una escalada en una región estratégica para la energía global.