El economista Sebastián Ludmer consideró que la Argentina atraviesa una oportunidad excepcional para ampliar su frontera productiva y avanzar hacia un crecimiento más equilibrado, apoyado en los hidrocarburos, la minería, el agro y el capital humano.
“Estamos viviendo un momento superinteresante, difícil por un lado, pero también con ciertas características que lo hacen muy novedoso en la historia de Argentina”, sostuvo Ludmer, quien es responsable de la oficina de representación del Deutsche Bank en el país y cuenta con experiencia en banca y mercados de capitales.
Según su análisis, el proceso de estabilización muestra avances, aunque todavía necesita tiempo para consolidar una inflación compatible con los niveles internacionales. “Llevamos este 3 años prácticamente de cuentas fiscales equilibradas. La inflación ha logrado ser contenida”, afirmó, y agregó que el programa “está funcionando”, aunque todavía debe sostenerse en el tiempo.
Ludmer remarcó que el principal desafío es reconstruir la credibilidad de las instituciones monetarias. “Cambiar las expectativas, que todos los argentinos creamos realmente que estamos por el muy largo plazo en un régimen de baja inflación, toma tiempo”, señaló. También diferenció el proceso actual de la convertibilidad, al sostener que aquel régimen “tomó prestadas instituciones”, mientras que ahora el objetivo debería ser reconstruirlas.
El economista ubicó a Vaca Muerta como uno de los principales activos para esa transformación. “La expansión de la frontera de producción del país es inédita”, afirmó, y recordó que el yacimiento no convencional “hace tan solo 15 años o 20 años casi no se conocía” y que hace una década todavía no estaba claro si era comercialmente viable.
Además de los hidrocarburos, destacó el potencial de la minería, en particular del cobre, y la expansión tecnológica del agro. “La minería y especialmente el cobre son otra gran oportunidad que se le ofrece a Argentina”, sostuvo. También mencionó el litio, el oro, la plata, las tierras raras y el desarrollo futuro del gas natural como sectores capaces de ampliar la oferta exportable.
Para Ludmer, el impacto de esas actividades puede exceder la extracción primaria y generar nuevos ecosistemas productivos. “Para poner 15 mineros en una mina hay que hacer rutas, trenes, hay que hacer puertos, hay que construir infraestructura, después hay que llevar maquinaria, insumos”, explicó.
El especialista vinculó esa oportunidad con la necesidad de descentralizar la actividad económica. “Estamos ante una gran oportunidad de tener un desarrollo económico mucho más balanceado, de un país mucho más federal, descentralizado”, afirmó, aunque advirtió que para concretarlo hacen falta infraestructura, gobernanza y coordinación entre las provincias y el Gobierno nacional.
En el plano externo, consideró que la demanda global de energía, minerales y capital humano puede favorecer al país en un escenario internacional marcado por la competencia entre Estados Unidos y China. “La demanda de energía está para quedarse, la demanda de minerales está para quedarse y la demanda de capital humano también está para quedarse”, dijo.
Finalmente, Ludmer planteó que la inteligencia artificial puede potenciar esas ventajas, pero reclamó preservar la formación de capacidades. “Para mí el momento de delegar a la inteligencia artificial es después de haber uno desarrollado las capacidades cognitivas”, sostuvo, y añadió que los estudiantes deben aprender a equivocarse antes de delegar tareas en las nuevas herramientas.



