El Senado aprobó con 48 votos a favor y 22 en contra la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, aunque el proyecto no quedó convertido en ley porque fue modificado durante el debate y deberá regresar a la Cámara de Diputados.

El cambio principal está vinculado con el mecanismo de remoción de las autoridades del Banco Central, en particular con las mayorías necesarias para apartar al presidente de la entidad.

El proyecto que había aprobado Diputados establecía que ambas cámaras debían intervenir con mayorías especiales tanto en la designación como en la remoción de las autoridades del organismo.

Durante el tratamiento en el Senado se eliminó la participación de la Cámara baja en ese mecanismo. De acuerdo con la explicación brindada durante el debate, el Senado busca reservarse esa potestad y mantenerla como una atribución propia de la Cámara.

Por la modificación introducida, el texto vuelve a Diputados. La Cámara baja necesitará reunir dos tercios de los votos si pretende insistir con la versión que había aprobado originalmente.

En cambio, si Diputados no alcanza esa mayoría especial, el proyecto con los cambios incorporados por el Senado podría avanzar hacia su sanción definitiva.

La votación superó los dos tercios en el Senado, con una diferencia de 26 votos entre quienes respaldaron la iniciativa y quienes la rechazaron. El debate en particular continuaba luego de la aprobación general.

La reforma modifica las reglas institucionales que encuadran el funcionamiento y la conducción del Banco Central. Su desenlace dependerá ahora de la capacidad de Diputados para sostener el texto original o aceptar la versión aprobada por el Senado.