Javier Milei afirmó que las restricciones cambiarias que todavía permanecen vigentes son pocas y sostuvo que no representan una limitación significativa para las operaciones de las empresas. El Presidente evitó, sin embargo, fijar un plazo para eliminarlas por completo.

“Las restricciones están prácticamente todas removidas”, señaló Milei. En ese sentido, destacó que durante el último trimestre se concretaron giros de utilidades por más de US$4.500 millones.

El mandatario sostuvo que, si el esquema cambiario constituyera un obstáculo relevante, debería observarse una brecha cambiaria considerable. “Si este fuera un problema verdaderamente significativo, usted lo tendría que estar viendo en una brecha cambiaria enorme, la cual no existe”, argumentó.

También afirmó que las empresas cuentan con alternativas para acceder al mercado cambiario. “Además, si usted quiere puede salir por el otro mercado y lo puede hacer”, dijo, antes de concluir que las restricciones restantes “no es una restricción que estuviera binding hoy”.

Milei aseguró que la eliminación de las regulaciones continuará dentro del programa de reformas, aunque quedará sujeta a la evaluación del Gobierno. “Nosotros vamos a seguir con nuestro programa de reformas y lo vamos a articular en la medida que nosotros creamos que es la mejor manera de hacer”, indicó.

“Ya las vamos a levantar. La vamos a levantar cuando creamos que es el momento de hacerlo”, agregó el Presidente. Como antecedente, recordó que el Gobierno eliminó el cepo durante una contienda electoral, pese a las previsiones que descartaban esa posibilidad.

Durante la misma exposición, Milei defendió la continuidad de su agenda de apertura comercial. Afirmó que la Argentina tenía un coeficiente de apertura equivalente al 30% del producto bruto interno, cuando por su nivel de ingresos debería ubicarse en torno al 90%.

En ese marco, mencionó avances hacia acuerdos con el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, la Asociación Europea de Libre Comercio, Estados Unidos y la Unión Europea. “Abrir la economía es una política de Estado”, sostuvo, y vinculó esa estrategia con una mayor división del trabajo y el crecimiento económico.

El Presidente también rechazó que la mayor presencia de productos chinos implique una decisión estatal. “Los autos no los importa yo, los importa los individuos”, afirmó al ser consultado por la llegada de vehículos de ese origen. “Que los individuos compren los autos donde se le dé la gana”, añadió.