Jonatan Loidi sostuvo que la Argentina necesita ampliar su capacidad de generar riqueza, abrir nuevos mercados y crear empresas para mejorar los ingresos y revertir la estructura social del país. “La torta hay que agrandarla y la torta se puede agrandar”, afirmó.
El columnista cuestionó la idea de que el crecimiento de un sector necesariamente se produce a costa de otro. “Nos quieren vender que la torta es exactamente una”, señaló, y agregó que una economía puede expandirse mediante “nuevas formas de hacer crecer el negocio, nuevas formas de abrir mercados”.
Como parte de su diagnóstico, Loidi mencionó una pirámide social atribuida a la consultora W de Oliveto. Según los datos que presentó, el 52% de la población argentina viviría con menos de $2,5 millones mensuales de ingreso familiar, mientras que el 22% tendría ingresos por debajo de $1,5 millones.
El análisis se refiere al ingreso total de los hogares y no al salario individual. Loidi remarcó que la situación de los sectores de menores recursos no puede explicarse por decisiones personales, sino por las condiciones económicas y políticas en las que desarrollan su vida laboral.
En ese marco, cuestionó los mercados cerrados y los privilegios sectoriales. “Si vos fomentás un mercado cerrado que lo único que hace es subir los costos internos para que cinco o seis se beneficien”, planteó, el resultado es que los consumidores pagan más por proteger a determinados productores.
“¿Por qué una persona tiene que pagar más caro para proteger a unos u a otros?”, preguntó. Para Loidi, quienes se beneficiaron durante años de un mercado protegido deberían ahorrar, invertir y prepararse para competir en un escenario más abierto.
El columnista también rechazó la posibilidad de aumentar los salarios por decisión administrativa. “No podemos subir los salarios por arte de magia, chicos. Los recursos son limitados. Argentina está quebrada”, afirmó, y vinculó la mejora de los ingresos con la creación de empresas, la inversión y el aumento de la productividad.
Loidi sostuvo que la tecnología y el conocimiento pueden ayudar a ampliar las oportunidades productivas. “Nunca fue tan fácil acceder al conocimiento, pero nunca fue tan difícil ver a personas dispuestas a hacer algo con él”, dijo.
Entre los sectores con potencial exportador, mencionó los productos procesados, la carne, el vino y los servicios. También destacó el capital intelectual argentino, aunque advirtió que el país no logra coordinar sus capacidades. “Necesitamos estabilidad macroeconómica, necesitamos inversión, necesitamos ir para adelante, necesitamos aprender, necesitamos colaboración”, resumió.



