La policía británica detuvo a cinco personas en las inmediaciones de la base aérea Royal Air Force Fairford, utilizada por Estados Unidos para operaciones militares de largo alcance. El operativo se inició después de que vecinos alertaran durante la madrugada sobre la presencia de tres camionetas blancas en una zona residencial cercana a la instalación.

Las autoridades evacuaron al menos 85 viviendas y establecieron un perímetro de seguridad de entre 400 y 500 metros alrededor de los vehículos. Los residentes fueron trasladados a un club de la zona mientras trabajaban los equipos antiexplosivos.

Dos de las tres camionetas fueron abiertas con la asistencia de un robot antibombas y se retiraron objetos negros considerados relevantes para la investigación. Al cierre de la cobertura, la tercera camioneta todavía no había sido revisada por completo.

Los cinco detenidos permanecían bajo custodia y no habían sido identificados. La policía antiterrorista británica investiga una posible preparación de un acto terrorista con explosivos, aunque todavía no se había informado oficialmente cuál era el objetivo, el motivo de los sospechosos o sus eventuales vínculos.

Fairford es una instalación estratégica para la cooperación militar entre el Reino Unido y Estados Unidos. Según la información difundida, la base es utilizada por bombarderos estadounidenses de largo alcance y ha tenido participación en operaciones vinculadas con Irán.

La instalación también fue empleada por Estados Unidos durante la Guerra Fría y la primera Guerra del Golfo, en 1991. Su relevancia volvió a quedar expuesta por su posible participación en operaciones aéreas gestionadas por el US Global Strike Command.

Un vocero de la Fuerza Aérea estadounidense confirmó que, por motivos de seguridad, no se divulgarían detalles sobre los procedimientos en curso. La unidad reforzó las medidas para proteger al personal militar y civil estadounidense, a los contratistas y a sus familiares que viven en la base.

El primer ministro británico, Andy Burham, recibía actualizaciones periódicas sobre el incidente, de acuerdo con portavoces del Gobierno. La investigación se desarrolla en un contexto de mayores advertencias sobre posibles amenazas contra instalaciones británicas y estadounidenses, aunque todavía no se estableció públicamente una conexión con un actor específico.

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó: “Los teníamos bajo vigilancia y los capturamos... buscaban causar un gran daño a nuestra fortaleza”. La declaración fue difundida mientras continuaban los peritajes sobre las camionetas y la investigación sobre los cinco detenidos.