El dólar podría avanzar hasta una zona de entre 3.400 y 3.450 pesos colombianos antes de que termine el mes, según Francisco Chaves, gerente de análisis de mercados del Banco de Bogotá. El peso colombiano acumula una depreciación cercana al 6% en las últimas tres semanas y se convirtió en la moneda más castigada frente al dólar entre las economías emergentes consideradas.
“El movimiento podría culminar en niveles cercanos a 3.400 por lo menos este primer movimiento o este primer embrión al alza y ya de ahí buscar algo de estabilidad”, sostuvo Chaves. El analista aclaró que la evolución posterior dependerá de las condiciones financieras internacionales, las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense y el desempeño de otras monedas emergentes.
El peso colombiano perdió 6,16% frente al dólar en las últimas semanas, mientras que el peso mexicano registró una depreciación de 4,5% en el mismo período, de acuerdo con los datos mencionados durante el análisis. El dólar, además, acumula una apreciación de casi 12,8% frente a la moneda colombiana en lo que va del año.
Chaves identificó como uno de los principales factores la menor disponibilidad de divisas en el mercado local. “El tema que más ha pesado, pues realmente ha sido quizás la falta de dólares que en sí ya traía el mercado”, explicó.
El gerente del Banco de Bogotá señaló que el Banco de la República compró US$700 millones durante los dos meses previos. A esa demanda se sumaron operaciones del sector real y de agentes offshore, en un contexto en el que la posición propia de los intermediarios cambiarios ya era baja o negativa.
Según Chaves, una reversión parcial de la tendencia todavía podría dejar espacio para una recuperación de alrededor de 200 pesos frente a los niveles actuales, en línea con el comportamiento observado en monedas como el real brasileño o el peso mexicano. Sin embargo, ubicó el objetivo de corto plazo entre 3.400 y 3.450 pesos.
Felipe Campos, gerente de inversión y estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, sostuvo que la presión cambiaria combina factores externos y domésticos. “La mitad, yo diría, nosotros contamos todas las subidas de que el dólar mundial comenzó a echar para arriba”, afirmó, y atribuyó la otra mitad a la incertidumbre sobre los planes fiscales de Colombia.
Campos consideró que el mercado espera definiciones sobre recortes de gasto, propuestas de ingresos y planes de financiamiento. También señaló que las decisiones de la Reserva Federal, la evolución de la inflación en Estados Unidos, las elecciones en Brasil y las elecciones de mitad de mandato estadounidenses podrían influir en el rumbo del dólar y de los activos emergentes.



