ANMAT prohibió en todo el territorio nacional el uso, la comercialización, la publicidad y la distribución de los productos domisanitarios de la marca B&T Química que no cuenten con el registro correspondiente. La medida también alcanza a las plataformas de venta electrónica y se mantendrá hasta que los productos sean debidamente inscriptos.
La decisión surgió de tareas de fiscalización y monitoreo realizadas luego de una denuncia que detectó la comercialización de productos de B&T Química en su página web, redes sociales y plataformas digitales. Entre los artículos identificados había desinfectantes, limpiadores y aromatizantes que no figuraban registrados ante ANMAT.
El organismo también señaló que no había identificado inicialmente un establecimiento responsable habilitado. Según consta en la disposición, B&T Química S.R.L. se inscribió posteriormente ante ANMAT durante 2025, pero al momento de las actuaciones solo había avanzado con la inscripción de determinados productos de riesgo 1, correspondientes a limpiadores y suavizantes.
La diferencia entre tener una empresa inscripta y tener cada producto debidamente registrado es central en este caso. La autorización sanitaria no opera solo sobre el fabricante: también alcanza a los productos concretos que llegan al mercado y permite establecer condiciones de elaboración, control y fiscalización.
ANMAT sostuvo que, al tratarse de productos sin registro, no podía garantizarse su calidad, seguridad y eficacia porque se desconocían las condiciones de manufactura y formulación. Por eso optó por una medida precautoria que corta la comercialización mientras se regulariza la situación, en lugar de limitar la intervención a una advertencia administrativa.
Para la empresa, el efecto económico es inmediato: la prohibición alcanza los canales comerciales físicos y digitales y también impide la publicidad de los productos involucrados. A esto se suma la apertura de un sumario sanitario por los presuntos incumplimientos de la normativa aplicable.
La medida también muestra cómo una falla de registración puede trasladarse rápidamente desde el ámbito regulatorio al funcionamiento comercial de una empresa. En mercados donde los productos requieren habilitaciones específicas, vender antes de completar ese proceso introduce un riesgo que puede terminar afectando inventarios, canales de venta y capacidad de continuar operando con determinada línea.
El caso tiene además una dimensión para consumidores y plataformas digitales: la prohibición no queda circunscripta al establecimiento señalado, sino que alcanza la distribución y comercialización en todo el país. ANMAT comunicará la decisión a autoridades sanitarias y a organismos vinculados con defensa del consumidor y control normativo, ampliando el alcance institucional de la medida.
La disposición deja abierta la posibilidad de regularizar los productos y establece mecanismos de recurso contra las medidas adoptadas. Mientras tanto, la señal regulatoria es concreta: la inscripción del establecimiento no reemplaza el registro de los productos y la comercialización de domisanitarios sin cumplir ese requisito puede derivar en una prohibición de alcance nacional.



