El Banco de la Nación Argentina actualizó las condiciones de varias líneas de financiamiento para empresas, con tasas vigentes desde el 24 de septiembre y nuevos parámetros para préstamos con caución de certificados de obras. El cambio impacta directamente sobre el costo de financiar capital de trabajo y operaciones de corto y mediano plazo.

Para los préstamos con caución de certificados de obras, el banco fijó desde el 28 de enero de 2026 una tasa vinculada a TAMAR correspondiente a cinco días hábiles anteriores al inicio de cada período, más 6 puntos porcentuales anuales para MiPyMEs y 6,50 puntos para empresas que no califican como tales.

La diferencia entre ambos márgenes es acotada, pero marca una segmentación explícita por tamaño de empresa. En un crédito cuyo costo se ajusta sobre una tasa de referencia de mercado, además, el precio final no queda completamente fijo: puede variar con las condiciones financieras vigentes al comienzo de cada período.

En las operaciones generales de descuento, las tasas publicadas también distinguen entre MiPyMEs y el resto de los clientes. Para el segmento Pellegrini Mi Banco, por ejemplo, parten de una TNA de 21% para operaciones de uno a seis días y llegan a 35% para plazos de hasta 360 días sin SGR. Para el resto de los clientes, el rango va de 24% a 38% según el plazo.

El esquema muestra cómo el plazo pasa a ser una variable central del costo financiero. En las tasas para MiPyMEs, una operación de hasta 30 días tiene una TNA de 24%, mientras que una de hasta 180 días llega a 29% y una de hasta 360 días alcanza 35% sin SGR. En el resto de los clientes, esos valores son 27%, 35% y 38%, respectivamente.

Para una empresa, la diferencia no se agota en la tasa nominal publicada. Cuanto más largo sea el financiamiento, mayor es el costo anual informado por el banco, por lo que la decisión entre descontar documentos, financiar capital de trabajo o postergar una operación adquiere un peso mayor sobre el flujo de caja.

La referencia a SGR también introduce una diferencia relevante en determinadas operaciones. Para grandes empresas, la tasa para plazos de 181 a 360 días es de 38% sin SGR y de 32% con SGR, una brecha de seis puntos porcentuales que modifica el costo del crédito según la estructura de garantía utilizada.

El dato llega en un mercado de crédito donde las condiciones financieras se transmiten rápidamente a las decisiones empresariales. Una tasa más alta puede hacer menos atractivo financiar determinadas necesidades de corto plazo, mientras que una alternativa con garantía o condiciones específicas puede reducir el costo efectivo de la operación.

Por ahora, la publicación permite identificar los precios financieros vigentes y las reglas aplicables a distintos segmentos, pero no alcanza por sí sola para determinar cuánto cambiará el volumen de crédito ni qué impacto tendrá sobre la inversión o la actividad. La señal concreta para las empresas es otra: el costo de financiarse depende cada vez más del plazo, del tamaño del cliente, de la referencia utilizada y de las garantías disponibles.