ANSES aprobó un nuevo procedimiento para acreditar de forma automática las condiciones educativas de la Asignación Universal por Hijo (AUH), una modificación que apunta a cambiar el trámite necesario para cobrar el 20% del beneficio que queda reservado hasta acreditar determinados requisitos. La medida fue publicada el 30 de septiembre y comenzará a aplicarse a los montos puestos al pago desde el 1 de noviembre de 2026.

La AUH contempla actualmente un esquema en el que el 80% del monto se paga mensualmente y el 20% restante se liquida una vez acreditados los controles y requisitos establecidos por el régimen. En materia educativa, la nueva resolución establece que ANSES podrá verificar automáticamente la asistencia o certificación del ciclo escolar mediante el intercambio seguro de información con la Secretaría de Educación.

El cambio apunta a reducir la necesidad de que cada titular presente documentación para acreditar la condición educativa cuando la información ya esté disponible en los registros oficiales. La automatización, por lo tanto, no modifica en esta resolución la existencia del requisito, sino la forma en que ANSES verifica su cumplimiento para liberar el monto reservado.

El alcance es relevante porque la medida extiende el mecanismo de verificación automática al conjunto de titulares de la AUH. El esquema se apoya en el intercambio de información entre organismos y se suma a los mecanismos automáticos vinculados con los requisitos sanitarios y de vacunación que ya habían sido incorporados previamente.

Para los hogares que cobran la AUH, el efecto más concreto puede estar en la reducción de trámites cuando los datos educativos estén correctamente registrados. En esos casos, la acreditación podrá realizarse sin que el titular tenga que presentar nuevamente la documentación correspondiente ante ANSES.

La resolución también contempla el problema inverso: si ANSES no recibe la información de la Secretaría de Educación o si el titular formula un reclamo, seguirá existiendo una vía alternativa. La persona podrá acreditar el cumplimiento mediante la Libreta Nacional de Seguridad Social, Salud y Educación, por lo que la automatización no elimina el mecanismo documental.

El punto central pasa así por la calidad y disponibilidad del intercambio de información entre organismos. La ventaja de automatizar es que puede reducir costos administrativos y trámites para los beneficiarios, pero el propio texto reconoce que habrá casos en los que la información no esté disponible y será necesario recurrir al procedimiento alternativo.

La implementación también refuerza el vínculo entre una prestación monetaria y el cumplimiento de condiciones educativas. Para las familias alcanzadas, el resultado económico depende de que esa condición pueda ser acreditada, ya sea automáticamente o mediante la presentación de la documentación correspondiente.

El cambio comenzará a tener efecto sobre los montos reservados de la AUH puestos al pago desde el 1 de noviembre. Hasta entonces, la resolución establece el marco operativo para que ANSES pueda aplicar el nuevo mecanismo de acreditación automática y sostener, al mismo tiempo, una vía de reclamo para los casos en que el intercambio de información no alcance.