Argentina tendrá desde octubre una cuota adicional para exportar azúcar crudo a Estados Unidos, luego de que ese país ampliara extraordinariamente el contingente correspondiente al año fiscal 2026/2027. La medida agrega 2.782,987 toneladas netas al cupo que ya había sido distribuido para el nuevo ciclo comercial.
La cuota original para Argentina había sido fijada en 46.260 toneladas de azúcar crudo, que luego de descontar el margen de polarización representan 44.164,999 toneladas. Con la ampliación, el volumen exportable bajo este mecanismo aumenta en alrededor de 6,3% respecto de esa asignación neta inicial.
El incremento tiene un origen específico: Estados Unidos realizó una ampliación extraordinaria del cupo argentino a partir de una quita aplicada a Brasil. Argentina recibió así 2.915 toneladas adicionales en términos brutos, equivalentes a 2.782,987 toneladas una vez descontado el margen de polarización previsto para este régimen.
La Secretaría de Agricultura resolvió distribuir esas toneladas entre las empresas que ya habían recibido una asignación inicial para el ciclo 2026/2027, manteniendo la misma proporción que obtuvo cada adjudicatario en el reparto original. No se trata, por lo tanto, de una nueva apertura general del cupo a empresas que no hubieran participado de la asignación inicial.
La ampliación comenzará a regir el 1 de octubre de 2026, coincidiendo con el inicio del nuevo ciclo comercial. Las empresas podrán utilizar esas toneladas adicionales de manera conjunta o indistinta con las asignadas originalmente y tendrán plazo para ingresarlas a Estados Unidos hasta el 30 de septiembre de 2027, salvo que la autoridad del país de destino establezca posteriormente una fecha distinta.
Para el sector azucarero, el efecto más directo es contar con una mayor cantidad de producto que puede ingresar al mercado estadounidense dentro de este régimen arancelario. Eso puede ampliar el espacio comercial disponible para los adjudicatarios, aunque la resolución no permite inferir por sí sola cuánto cambiarán los precios, los márgenes de las empresas o el volumen total producido.
La medida también muestra que el acceso efectivo a determinados mercados agrícolas depende de la administración de contingentes y de decisiones regulatorias del país de destino. En este caso, una modificación aplicada a Brasil terminó generando una capacidad exportadora adicional para Argentina, que luego debe ser distribuida bajo las reglas vigentes.
Hay además una precisión relevante: recibir la asignación no garantiza automáticamente la emisión de los certificados de exportación. Las empresas deberán cumplir todos los requisitos establecidos por la normativa de 2019 antes de obtenerlos, por lo que las 2.782,987 toneladas representan una ampliación del cupo disponible y no una garantía de exportación efectivamente concretada.



