María Fernanda Suárez, presidenta del Banco Popular, advirtió que Colombia enfrenta una situación crítica en materia energética y reclamó acelerar la ejecución de proyectos para ampliar la capacidad de generación, transmisión y distribución.“No se pueden ahorrar esfuerzos en buscar que no nos apaguemos ni en el eléctrico ni en gas”, sostuvo Suárez al analizar el riesgo de racionamientos ante la proximidad del fenómeno de El Niño.

Según planteó, incluso cortes parciales o restricciones de gas para la industria tendrían un impacto significativo sobre el crecimiento económico.La ejecutiva distinguió entre las medidas de corto plazo y las necesidades estructurales. Para enfrentar la coyuntura, mencionó el ahorro, una generación más eficiente y la posibilidad de destrabar proyectos de generación.

También señaló que la energía solar puede aportar rápidamente, aunque identificó cuellos de botella en los puntos de conexión.Suárez remarcó que el problema no depende solamente de la intensidad del fenómeno climático, sino también de su duración y del nivel que alcancen los embalses durante los meses siguientes.

Por eso consideró que todavía existen medidas para mitigar el riesgo, aunque describió como crítica la situación heredada por la actual administración.Para el mediano plazo, la presidenta del Banco Popular cuestionó la baja ejecución de proyectos energéticos. “Aquí no es solamente sacar las subastas, no es solamente sacar decretos, sacar leyes, sino hacer que los proyectos se construyan”, afirmó.Suárez sostuvo que solo está entrando una parte de la generación que estaba prevista y vinculó esa brecha con la falta de ejecución de proyectos.

Como ejemplo, recordó que durante su paso por el Ministerio de Minas y Energía se adjudicaron 100 MW de generación eólica mediante contratos de largo plazo y sostuvo que esa capacidad podría resultar relevante ante un escenario de menor disponibilidad hídrica.“Para nosotros los colombianos se debe volver una obsesión, ejecutar las cosas, ejecutar, ejecutar, ejecutar”, enfatizó.

En ese sentido, planteó que Colombia debería pasar de concentrarse exclusivamente en la transición energética a ampliar efectivamente la oferta: “Hay que movernos de la transición energética a la adición energética”.La ejecutiva también consideró necesario avanzar en proyectos de transmisión, distribución y generación, tanto eléctrica como de gas.

Además, respaldó una mayor exploración y producción de hidrocarburos como parte de la estrategia de abastecimiento: “Yo personalmente creo que eso es fundamental para la seguridad energética de Colombia”.El planteo energético se vinculó con su diagnóstico más amplio sobre las condiciones para el crecimiento.

Suárez sostuvo que existen oportunidades en infraestructura, construcción, minería, energía y agroindustria, pero advirtió que la inversión requiere señales de estabilidad fiscal y regulatoria.En materia tributaria, Suárez afirmó que “en esa película del crecimiento no hay espacio para más impuestos a las empresas y al sector financiero”.

También sostuvo que una mayor carga puede afectar la localización del capital, dado que las empresas pueden evaluar alternativas de inversión en otros países de la región.La presidenta del Banco Popular agregó que el acceso al crédito también depende de las reglas de cumplimiento de las obligaciones. Cuestionó medidas que, según su interpretación, incentivan la cultura del no pago y sostuvo que una mayor previsibilidad en el sistema financiero puede favorecer la llamada “rebancarización” de personas que perdieron acceso al crédito formal.