Javier Milei anticipó que acelerará de manera sustancial el programa de reformas económicas si el oficialismo consigue en las elecciones de 2027 un resultado similar al que, según afirmó, obtuvo en octubre. “Si nosotros recibimos el favor de los argentinos el año que viene a partir del 11 de diciembre del 27, la velocidad que van a tener las reformas van a ser únicas e irrepetibles en el mundo”, dijo.

Durante una entrevista con José del Río en el Coloquio de IDEA, el Presidente sostuvo que un resultado electoral favorable le permitiría ampliar el margen legislativo del Gobierno. “Pasaríamos a tener mayoría en diputados y estaríamos cerca de dos o tres senadores del quórum propio”, afirmó, y agregó: “La velocidad que van a adoptar las reformas en Argentina va a ser que en 6 meses no la puedan reconocer”.

Milei vinculó esa agenda con una profundización de la apertura económica, la desregulación y la reducción de impuestos. Señaló que el Gobierno ya eliminó el déficit fiscal, redujo impuestos en términos del producto y bajó el impuesto PAIS, las retenciones y los aranceles. También anticipó que buscará seguir reduciendo las retenciones y eliminar, “llegado su momento”, el impuesto a los débitos y créditos bancarios.

El Presidente condicionó nuevas rebajas tributarias al sostenimiento del equilibrio fiscal. “El equilibrio fiscal es el ancla central de este programa”, afirmó, y sostuvo que una reforma tributaria debería avanzar hacia “un sistema con menos impuestos y más simplificados”. Según explicó, la reducción de tributos requiere primero contar con recursos suficientes para financiar el gasto público sin volver al déficit.

En materia previsional, Milei dijo que una reforma de fondo dependerá de la formalización del mercado laboral, el crecimiento, la evolución demográfica y una eventual baja del riesgo país. “Eso es lo que te va a permitir tener los parámetros para hacer una reforma previsional en serio y no un mamarracho”, sostuvo. También afirmó que la modernización laboral impulsada por su administración debería contribuir a cerrar la brecha entre el empleo formal y el informal.

El mandatario ratificó además que el Gobierno busca avanzar hacia una apertura total del mercado cambiario, aunque evitó fijar una fecha. “En la medida que nosotros podamos seguir avanzando y sobrellevar la situación de lo que tiene que ver con el año que viene, claramente es un dato la apertura total una vez que superado esta situación”, dijo.

En ese marco, afirmó que las empresas giraron más de US$4.500 millones en dividendos durante el segundo trimestre y sostuvo que el cepo dejó de ser una restricción completamente efectiva. También señaló que el Gobierno se está preparando para el año próximo con reservas, líneas de financiamiento y herramientas cambiarias, aunque remarcó que la apertura se implementará de manera estratégica.

Sobre el régimen monetario, Milei descartó imponer una dolarización por decisión estatal y defendió la competencia de monedas. “Nosotros dejamos a los individuos que elijan la moneda”, afirmó. Según explicó, las personas podrán utilizar sus ahorros en dólares y realizar transacciones en esa moneda, mientras que la eventual dolarización de hecho dependerá de las decisiones de los agentes económicos.

El Presidente también volvió a respaldar las privatizaciones y dijo que buscará acelerar el proceso dentro de los límites fijados por el Congreso. “Todo lo que pueda acelerar, para mí las funciones del Estado se separan en las que el Estado no tiene que estar o las que se tienen que privatizar”, expresó. Indicó que el Gobierno había enviado una propuesta para privatizar más de 40 empresas, pero que solo 11 quedaron habilitadas, y sostuvo que las restricciones institucionales reducen la velocidad del proceso aunque pueden darle mayor estabilidad política.

En cuanto al crecimiento, Milei afirmó que la Argentina tiene potencial para expandirse a partir del agro, la minería, el petróleo, el gas, la economía del conocimiento y la inteligencia artificial. “Nosotros nos queremos convertir en un hub de inteligencia artificial”, dijo, y proyectó que esa actividad podría impulsar la productividad, los salarios y la reducción de la pobreza. Para el Presidente, si el país sostiene el rumbo, “Argentina en 20 años va a ser una potencia”.