El presidente Javier Milei afirmó en París que el Gobierno preparó una “bazuca de dólares” para afrontar el año electoral de 2027 y eventuales episodios de tensión cambiaria. Durante su exposición en la Argentina Week, sostuvo que el objetivo es contar con capacidad de intervención suficiente para enfrentar lo que definió como “intentos desestabilizadores y golpistas”.

Milei detalló que ese esquema está compuesto, según sus propios números, por US$20.000 millones de compras de reservas, otros US$20.000 millones correspondientes a un swap con Estados Unidos, US$20.000 millones de un swap con China y US$15.000 millones disponibles en la posición de futuros. El Presidente corrigió durante su exposición una primera mención de US$20 millones y precisó posteriormente que se refería a US$20.000 millones. El mandatario comparó esa capacidad financiera con una base monetaria que ubicó en unos US$30.000 millones.

“Con solo la posición de futuros podemos sacar la mitad de pesos de la calle”, afirmó. También señaló que al esquema deberían sumarse el resultado de la balanza comercial y el flujo de capitales asociado a las inversiones.“Por lo tanto, creo que estamos bien armados para enfrentar a todos los intentos desestabilizadores y golpistas que no tuvieron éxito el año pasado y que con este Congreso que tenemos ahora, muchísimos menos”, sostuvo Milei.

El planteo vincula explícitamente la disponibilidad de divisas y herramientas financieras con la capacidad del Gobierno para atravesar el período electoral.En el mismo discurso, Milei condicionó sus principales proyecciones económicas al resultado de las elecciones presidenciales de 2027. Afirmó que, si su Gobierno es reelecto, “2028 va a ser el mejor año económico de nuestra historia” y sostuvo que las inversiones en energía, minería y agroindustria se acelerarían durante un eventual segundo mandato.

El Presidente también afirmó que, bajo ese escenario, la Argentina podría alcanzar el grado de inversión durante el segundo mandato. Atribuyó esa posibilidad a una eventual caída del riesgo país y a una reducción del costo del financiamiento, que en su interpretación favorecería la acumulación de capital y la inversión.Entre sus proyecciones de largo plazo, Milei sostuvo que la Argentina podría registrar tasas de crecimiento de entre 7% y 8% per cápita durante muchos años si mantiene el rumbo económico.

También estimó que la convergencia del ingreso por habitante con Estados Unidos podría demandar entre 35 y 40 años, aunque planteó que la inteligencia artificial y una mayor apertura comercial podrían acelerar ese proceso.El discurso incluyó además un repaso de las reformas que el Presidente atribuyó a su gestión. Mencionó el equilibrio fiscal, la modernización laboral, la adecuación de la legislación sobre glaciares, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, acuerdos comerciales y una reforma del Banco Central.

Sobre esta última, destacó especialmente la prohibición de financiar al Tesoro mediante la autoridad monetaria y afirmó que el objetivo es limitar la posibilidad de emisión para financiar el gasto público.En materia productiva, Milei presentó a la energía, la minería, el agro y la infraestructura vinculada con inteligencia artificial como sectores centrales de la estrategia oficial.

También destacó el potencial de Vaca Muerta para abastecer mercados europeos y afirmó que la Argentina busca aprovechar su disponibilidad de energía, minerales, tierras y capital humano para atraer inversiones vinculadas con centros de datos y nuevas tecnologías. El Presidente cerró su exposición vinculando la estabilidad macroeconómica con condiciones de financiamiento de largo plazo para empresas, provincias y hogares. Entre los ejemplos mencionó hipotecas a 20 o 30 años, crédito empresarial y menores costos de capital.

Sus afirmaciones constituyen proyecciones condicionadas al mantenimiento del rumbo económico y, especialmente, al resultado electoral de 2027.