ARCA aprobó la prefactibilidad de un proyecto de depósito fiscal general de RIGI Terminal Timbues SA en Timbúes, Santa Fe, bajo jurisdicción de la Aduana de San Lorenzo. La iniciativa contempla 29.450 metros cuadrados destinados al almacenamiento de mercadería sólida a granel y avanza ahora hacia la etapa formal de habilitación.

El proyecto está compuesto por una celda cubierta de 14.700 metros cuadrados y una plazoleta descubierta de otros 14.750 metros cuadrados. La empresa presentó un estudio de prefactibilidad en abril, junto con información sobre mercaderías, trazabilidad logística, operaciones, inversiones proyectadas y tecnología prevista.

La resolución no equivale todavía a una habilitación definitiva. El siguiente paso consiste en iniciar el trámite previsto por la Resolución General 4352 y cumplir los requisitos documentales, físicos y tecnológicos establecidos por esa normativa. El dato relevante, por ahora, es que el proyecto superó la instancia de prefactibilidad exigida por el régimen aduanero.

Uno de los puntos específicos del expediente es el equipamiento de control. La empresa solicitó no contar con escáner de mercadería y con balanza fiscal de bultos, debido a que el depósito estará destinado exclusivamente a mercadería a granel. La normativa contempla excepciones para tanques, silos y celdas respecto de los escáneres y establece condiciones particulares para el pesaje de mercaderías a granel.

En este caso, la documentación incorporada al trámite señala que la mercadería ingresará y egresará exclusivamente a granel. La Aduana de San Lorenzo y la Dirección Regional Aduanera Hidrovía avalaron esa condición, mientras que las áreas técnicas verificaron que el sistema de circuito cerrado de televisión propuesto cumple con las exigencias mínimas vigentes.

Para la logística regional, el movimiento agrega una nueva infraestructura proyectada dentro de la jurisdicción de San Lorenzo, aunque todavía no permite medir cuánto cambiará la capacidad efectiva de almacenamiento o circulación de cargas. Esa diferencia importa: la resolución habilita el avance administrativo del proyecto, pero no acredita todavía una nueva capacidad operativa en funcionamiento.

El caso también muestra cómo la regulación aduanera adapta determinados requisitos a la naturaleza física de la mercadería. En lugar de aplicar de manera uniforme los mecanismos de control, la normativa citada en el expediente establece condiciones específicas para instalaciones destinadas a graneles, incluyendo silos y celdas.

El próximo dato relevante será la habilitación efectiva del depósito. Hasta entonces, el proyecto representa un avance regulatorio sobre una infraestructura logística de casi 30.000 metros cuadrados, pero todavía no una ampliación concretada de la capacidad operativa del nodo aduanero de San Lorenzo.