El asesor financiero Pablo Aguer destacó el desempeño de Micron tras la presentación de su último balance y sostuvo que la fabricante de memorias empieza a dejar atrás el comportamiento cíclico que históricamente caracterizó al sector. Según explicó, la demanda vinculada con la inteligencia artificial está llevando a la industria a un escenario de oferta insuficiente.
“Presentó 54 billions de revenue en un solo trimestre, 373% más que en el mismo quarter de un año antes”, afirmó Aguer durante una entrevista. También señaló que los beneficios por acción llegaron a 4 dólares, frente a 3 dólares un año antes, lo que —según su descripción— implicó que se multiplicaran por 11.
El analista remarcó que Micron comunicó la firma de nuevos contratos de largo plazo. “Anunció 26 S, que son contratos de largo plazo, son contratos a más de 5 años que ya garantizan un revenue futuro”, explicó. De acuerdo con sus declaraciones, esos acuerdos representan el 35% de los ingresos futuros hasta 2030 y cuentan con pisos de márgenes.
La compañía tenía 16 contratos de ese tipo y pasó a contar con 26, según Aguer. A su entender, el cambio reduce la exposición de Micron a los vaivenes de la demanda: “Eso ya tiene pisos de márgenes” y “rompe un poco la ciclicidad”, sostuvo.
El asesor también vinculó la mejora de las perspectivas con el desbalance entre producción y consumo de memorias. “En este momento tienen demasiada demanda y no pueden satisfacer la demanda que hay porque hay más demanda que oferta”, afirmó. Como consecuencia, agregó, “subió mucho el precio de lo que es la memoria” y el mercado atraviesa “un cuello de botella”.
Aguer señaló además que Micron proyecta un margen del 86% para el primer trimestre del año siguiente y márgenes superiores desde el segundo trimestre. La explicación, según su análisis, es que “la demanda de memoria iba a seguir subiendo”.
El crecimiento de la inteligencia artificial aparece como uno de los principales motores de esa demanda. El asesor explicó que los vehículos autónomos y otros dispositivos requieren memorias de alto ancho de banda para procesar información y tomar decisiones en milisegundos. “Estamos ante una empresa que fabrica un componente clave en la infraestructura de inteligencia artificial”, afirmó.
La discusión también alcanzó a la memoria NAND, cuyo precio —según la exposición de Aguer— subió 30% entre el trimestre anterior y el último trimestre. El segmento representa una oportunidad para otras compañías del sector, como Sandisk, que tenía previsto presentar su balance el 29 de octubre, de acuerdo con lo señalado durante el programa.
Sobre la valuación, Aguer sostuvo que Micron cotizaba a 14 veces sus beneficios actuales y a seis veces los beneficios futuros. Por eso consideró que el sector de memorias “sigue estando muy subvaluado” y calificó a Micron como una “ganga”. En la ronda de recomendaciones del programa, su postura fue explícita: ante la consulta sobre la acción, respondió “Micron, comprar”.
El análisis estuvo acompañado por una advertencia sobre la naturaleza de las inversiones. Aguer diferenció entre el potencial estructural de la demanda de memorias y el riesgo de corto plazo, y señaló que las proyecciones de una empresa dependen de su producción y de la evolución efectiva del mercado. La tesis presentada se apoya en que la expansión de la inteligencia artificial puede ampliar el uso de memorias de alto rendimiento más allá de las computadoras y los teléfonos.



