Las recomendaciones de venta sobre Tesla cayeron al 13,1% entre los analistas de Wall Street, el nivel más bajo desde abril de 2023, de acuerdo con datos recopilados por Bloomberg.El porcentaje surge de 61 opiniones de analistas sobre la compañía y muestra una menor disposición a recomendar la salida de la acción pese al fuerte retroceso que registraron los papeles de Tesla durante 2026.En abril de 2023, las recomendaciones de venta representaban el 12,8% de las opiniones relevadas, en un contexto en el que las preocupaciones por los márgenes de beneficio presionaban sobre la valoración de la empresa.La reducción de las recomendaciones bajistas se produce mientras Tesla intenta modificar su perfil de negocio.

El foco de la compañía se desplaza desde los vehículos eléctricos hacia los robotaxis autónomos y los robots humanoides.El objetivo planteado por Elon Musk apunta a transformar a Tesla de un fabricante de automóviles en una compañía con una participación central en lo que se describe como inteligencia artificial física.El cambio de orientación introduce una expectativa adicional para la valoración de la empresa: el mercado no solo debe evaluar el desempeño del negocio automotor, sino también la capacidad de Tesla para convertir esos nuevos proyectos tecnológicos en actividades concretas.Max Gogman, vicepresidente senior de Franklin Templeton Investment Solutions, describió esta dinámica al señalar que existe “una cierta sensación de no se debe apostar en contra de Musk”.Gogman agregó que, después de largos períodos de incumplimiento de plazos, un proyecto ambicioso puede llegar a materializarse.

La referencia apunta a la dificultad de valorar iniciativas de largo desarrollo cuando todavía existe incertidumbre sobre sus tiempos de concreción.El comportamiento de las recomendaciones también refleja un cambio en la cautela de los analistas: según el relevamiento citado, vender Tesla dejó de ser una posición tan extendida como en otros períodos de presión sobre sus márgenes y valoración.La evolución de la acción seguirá vinculada, por lo tanto, tanto al desempeño del negocio automotor como a la capacidad de la compañía para avanzar en sus proyectos de robotaxis y robótica, dos áreas que forman parte del giro estratégico planteado por Musk.