El Congreso de los Diputados de España rechazó este viernes dos reales decretos-ley impulsados por el Gobierno de Pedro Sánchez para intervenir sobre el mercado de vivienda. La primera norma fue derrotada por 178 votos contra 172 y la segunda por 184 contra 166. El primer decreto incluía medidas sobre alquileres, protección frente a determinados desalojos, limitaciones temporales a ciertas adquisiciones de viviendas y beneficios fiscales para propietarios e inquilinos.

El Congreso había informado que la norma también incorporaba cambios tributarios que afectaban, entre otros, al IRPF, IVA, Impuesto sobre Sociedades e IBI. El segundo decreto apuntaba a reforzar la estabilidad de los contratos de alquiler mediante su renovación automática. La norma fue rechazada por 184 votos frente a 166 y había llegado a estar vigente durante unas 16 horas antes de quedar sin efecto por la decisión parlamentaria.

La derrota supone que las medidas no fueron convalidadas por el Parlamento y deja al Gobierno sin esos instrumentos regulatorios para abordar la crisis habitacional. La votación también expuso las dificultades del Ejecutivo para reunir una mayoría parlamentaria estable en torno a su política de vivienda. En la primera votación, el rechazo reunió a PP, Vox, Junts y UPN. En la segunda, se sumaron al rechazo PNV y Coalición Canaria. El resultado mostró diferencias entre los bloques que respaldaron y rechazaron cada uno de los dos textos.

El trasfondo económico de la disputa es el intento del Gobierno español de modificar las condiciones de acceso y permanencia en el mercado de alquiler mediante mayores protecciones para los inquilinos y restricciones sobre determinadas operaciones inmobiliarias. Las normas también contemplaban incentivos fiscales y cambios sobre la oferta de vivienda asequible.

El rechazo se produjo después de protestas vinculadas con la crisis habitacional y con el desalojo de una mujer de 87 años, un episodio que contribuyó a aumentar la presión pública alrededor de los decretos. Reuters señaló además que Junts justificó su rechazo con el argumento de que las medidas podían agravar la escasez de vivienda. La derrota parlamentaria también abrió un nuevo escenario político.

Sánchez se tomó el fin de semana para evaluar los próximos pasos y distintas fuentes informaron que el Gobierno no descartaba un eventual adelanto electoral, aunque la convocatoria no había sido decidida.