Una colección de acuarelas del siglo XIX que retrata la vida de los gauchos en las Islas Malvinas permitió recuperar imágenes inéditas de la presencia argentina en el archipiélago. Las pinturas, realizadas en 1852 por el inglés William Dale, se conservan en Buenos Aires y constituyen un registro visual de las actividades rurales desarrolladas en las islas.El investigador Marcelo Becache, autor del libro Gauchos de Malvinas, dedicó diez años a localizar las obras, cuya existencia descubrió durante una visita al museo de Puerto Argentino en 2002.
La colección estaba en poder de descendientes del pintor y su recuperación permitió documentar escenas de la vida cotidiana de los gauchos, entre ellas el trabajo con el ganado y las reuniones alrededor del mate.La presencia de gauchos rioplatenses en las islas se remonta, según la investigación presentada, a expediciones de 1824 y 1825.
En 1829, con la creación de la comandancia de Malvinas, se consolidó la actividad de estos trabajadores, cuya labor resultaba fundamental para el aprovechamiento del ganado existente en el territorio.Al momento de la llegada de los primeros argentinos en 1829, había aproximadamente 40.000 cabezas de ganado en las islas.
Los gauchos se encargaban de reunir y trasladar los animales, una actividad que permitió desarrollar una economía basada en la producción de carne y cueros.Las acuarelas muestran distintas escenas de ese sistema productivo, incluidos los campamentos temporarios, los corrales construidos con piedra y turba y las tareas de traslado de ganado.
Algunas de esas estructuras todavía pueden identificarse en el territorio, mientras que las investigaciones arqueológicas permitieron documentar vestigios de los antiguos asentamientos.La colección también registra aspectos de la organización económica de la época. Según explicó Becache, el gobernador Luis Vernet utilizaba vales como medio de pago para los gauchos que trabajaban en las islas.
Estos documentos reflejan la existencia de mecanismos de intercambio vinculados con la actividad ganadera.La presencia de los trabajadores también tuvo consecuencias en las relaciones internacionales. Becache señaló que los gauchos participaron en la captura de tres embarcaciones estadounidenses dedicadas a la caza de lobos marinos y la actividad ballenera, un episodio que provocó una crisis diplomática con Estados Unidos.Además de sus tareas productivas, los gauchos cumplían funciones de vigilancia en un territorio que no contaba con una guarnición militar permanente.
Entre sus responsabilidades estaba controlar la explotación de los recursos marítimos y evitar la depredación de los mares del sur.Las pinturas también permiten reconstruir la composición de la población de la época. De acuerdo con Becache, había trabajadores argentinos y uruguayos que llegaban a las islas, en algunos casos después de embarcarse desde Montevideo.
La presencia de estos grupos se extendió durante aproximadamente 65 años.El investigador sostiene que estos antecedentes históricos son relevantes para la posición argentina sobre la soberanía de las Malvinas. En particular, destaca la existencia de una población civil previa a la ocupación británica, integrada por gauchos y colonos.
Según su interpretación, la documentación de esa presencia constituye un elemento que puede incorporarse a las negociaciones diplomáticas.La recuperación de las acuarelas suma un registro visual a la documentación histórica sobre la actividad económica y la vida cotidiana en las Malvinas durante el siglo XIX. Las imágenes permiten observar tanto las prácticas productivas como las condiciones de los asentamientos argentinos anteriores a la ocupación británica.



