Ford producirá menos de 75.000 unidades este año en su planta de Pacheco, por debajo de la meta de entre 75.000 y 80.000 vehículos que la compañía había previsto a comienzos de año. Así lo afirmó Martín Galdeano, CEO de Ford.Galdeano señaló que la empresa encuentra una buena aceptación para sus productos, pero advirtió que los niveles de producción de la industria argentina no están llegando a las expectativas iniciales.
En ese contexto, ubicó la competitividad exportadora como una de las principales prioridades de la compañía.“La prioridad número uno de, bueno, mía y de nuestro equipo, es asegurarnos de que la producción desde Argentina puede competir en todos los mercados que queremos atacar”, afirmó el ejecutivo.El planteo de Ford apunta a la competencia entre sus propias plantas globales.
Galdeano explicó que la Ranger se fabrica en Pacheco, China, Tailandia y Sudáfrica, por lo que Argentina no solo compite con otras terminales locales, sino también por la asignación de producción e inversiones dentro de la propia red internacional de la compañía.Según el CEO, la planta argentina cuenta con procesos y tecnología equiparables a los de otras instalaciones de Ford, aunque enfrenta diferencias de escala.
“Nos faltan por supuesto, nos falta siempre trabajo, escala”, sostuvo, al señalar que Tailandia produce volúmenes superiores.El ejecutivo también puso el foco en la estructura de costos. “Una camioneta que sale de la punta de línea en Pacheco, se sube a un barco y se exporta, tiene entre 12 y 14 puntos de impuestos para una industria automotriz que a nivel global tiene ocho puntos de retorno”, afirmó.Para Galdeano, esa relación dificulta justificar nuevas inversiones orientadas a producir para mercados externos.
“Es muy difícil, es muy difícil justificar por qué vos invertís en un país como el nuestro para producir y exportar”, planteó.
El CEO de Ford vinculó esa competitividad con la estabilidad y el marco regulatorio. “Argentina tiene que tener como política de estado ser competitiva. El mundo nos va a venir a comprar si somos competitivos”, sostuvo, y agregó que para inversiones de largo plazo resulta relevante la estabilidad y la previsibilidad de los marcos regulatorios e impositivos.Galdeano también destacó el avance de las marcas chinas en Sudamérica.
Estimó que representan alrededor de 10% a 12% de la industria argentina, cerca de 20% en Brasil y entre 35% y 40% en Chile y Perú, y anticipó una mayor presencia de fabricantes chinos en los mercados de la región.Frente a ese escenario, consideró que Argentina y Brasil deberán buscar especialización y escala para sostener su participación en la industria automotriz regional.
A largo plazo, sostuvo que Argentina puede seguir siendo un participante global, aunque anticipó “una consolidación de marcas” y condicionó esa posibilidad a que el país logre ser competitivo.



